Crece la preocupación en el Vaticano por los matrimonios gay

Una profunda preocupación con mucha sensación de impotencia se vive en las altas cumbres del Vaticano, por el "tsunami" que propaga con una agitación sísmica el matrimonio gay o las uniones civiles hetero y homosexuales en numerosos países, algunos de gran tradición católica como Portugal.
El Parlamento lusitano comenzará hoy en Lisboa la primera lectura del proyecto presentado por el gobierno socialista del primer ministro José Socrates, que logrará la mayoría gracias al apoyo de los legisladores comunistas, verdes y de otros partidos de izquierda.

La oleada, que para la Iglesia representa un ataque devastante a los cimientos de la institución matrimonial, abarca a cuatro países europeos, a Sudáfrica y Canadá. En la Ciudad de México el parlamento local aprobó el casamiento gay en el ámbito del Distrito Federal y en Argentina se consumó en Tierra del Fuego, el 28 de diciembre, el primer matrimonio homosexual de la América latina con una repercusión enorme en todos los medios internacionales.

También se propagan las uniones civiles entre personas de distinto y el mismo sexo. En Europa ya entraron en la legislación de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Luxemburgo, Eslovenia, Austria, Suiza, Finlandia, la República Checa y Hungría.

La nueva ley propuesta por el gobierno de Portugal no permite la adopción de niños por parte de los contrayentes de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Grupos civiles protestan porque consideran que ésta es una discriminación. España, Holanda, Bélgica, Canadá y otros cuatro países que adoptaron el matrimonio homosexual no impusieron límites al derecho de adopción por parte de los gays. Un sondeo entre los portugueses indicó que el 68,4% se opone a la adopción de niños por parejas del mismo sexo.

El primer ministro Sócrates defendió el proyecto de ley como "un paso muy positivo para construir una sociedad más justa y tolerante". Los sondeos demuestran que casi la mitad de los portugueses rechaza el casamiento homosexual, mientras que el 45,6% lo aprueba. La Iglesia Católica encabeza la oposición al matrimonio gay, junto con todos los partidos de centroderecha y un movimiento llamado Plataforma Ciudadana, que presentó al Parlamento portugués una petición de referéndum con 90.785 firmas para someter a la voluntad popular la aprobación o rechazo del casamiento gay.

Es prácticamente imposible que la iniciativa de realizar un referéndum logre pasar la aprobación parlamentaria, ya que los socialistas forman mayoría en la Asamblea con los comunistas, los Verdes y el Bloco de Esquerda y los cuatro partidos anunciaron un voto contrario al pedido de referéndum.

El gobierno socialista tiene un cierto apremio para que se lleven adelante los mecanismos parlamentarios de aprobación de la ley antes de la visita que realizará a Portugal el papa Benedicto XVI, entre el 11 y 14 de mayo próximos. El pontífice presidirá las celebraciones de un nuevo aniversario de la virgen de Fátima.

En el Vaticano prefieren no hablar oficialmente del tema y se indica la posición de la Conferencia Episcopal portuguesa. El vocero de la asamblea de obispos lusitanos, padre Manuel Morujao, habló de "ingeniería ideológica" por parte del gobierno para reinventar una institución milenaria como es el matrimonio.

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