Crece la preocupación en el oficialismo quilmeño por el 2011

La mayoría de la dirigencia política de la ciudad coincide en que falta mucho tiempo para el 2.011; sin embargo, sus gestos se encuentran fuertemente condicionados por lo que podría ser el escenario futuro.
En el kirchnerismo quilmeño, entre los referentes más importantes del sector crece la preocupación por la floja gestión de la actual administración del intendente Francisco "Barba" Gutiérrez.

Si bien todavía no lo van a decir públicamente, tanto el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, como el Ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Camaño, temen que en un escenario nacional y provincial como los actuales, el 2.011 le sea esquivo al kirchnerismo en Quilmes. Por algo, Fernández y Camaño oficializaron su acercamiento hace quince días atrás. Uno alienta la candidatura de Daniel Gurzi, el otro se muestra decepcionado con Gutiérrez. Igualmente, ambos están demasiado ocupados con las vicisitudes nacionales y provinciales como para prestar atención en la coyuntura diaria local. A estos dos dirigentes K preocupados por el 2.011 quilmeño, hay que sumarle al senador Federico Scarabino.

Los tres miran con preocupación los avatares del gobierno local, pero por ahora, mantienen un riguroso silencio al respecto. En el entorno de los tres, aseguran que quisieran ayudarlo a Gutiérrez a cambiar el perfil de su administración, y mandan a sus colaboradores al territorio con expresas indicaciones de sumar a la gobernabilidad. En esta coyuntura política a ninguno le conviene que al Intendente le vaya mal.

No obstante, Gutiérrez sospecha que quieren condicionarlo. Así lo sugirió muy por arriba en su discurso donde presentó su agrupación única e hizo un tibio lanzamiento de aspirar a su reelección de cara al 2.011. En las filas del oficialismo el tema aún no está saldado.

Si bien el 2.011 queda lejos, todos son concientes de que el 2.010 está a la vuelta de la esquina y será clave para el año electoral que después se avecina. Mucho de estos realineamientos y diálogos cruzados entre los distintos referentes del kirchnerismo local, comenzarán a quedar claramente expuestos cuando en diciembre se defina el nuevo presidente del Concejo Deliberante de Quilmes y las nuevas autoridades del Consejo Escolar local.

LA OPOSICIÓN CON LA CUENTA REGRESIVA

En la oposición, sucede exactamente lo mismo. Los radicales quilmeños sueñan con la Coalición Cívica unida detrás de la figura de Julio Cobos, algo que no parece sencillo. Mientras que el peronismo no kirchnerista irrumpió en la escena de la ciudad posicionando otro referente como es el caso de Eduardo Schiavo que fue el anfitrión y organizador del desembarco de Felipe Solá y de Francisco De Narváez en el Club Argentino de Quilmes. Como dato no menor, habría que mencionar que en la ocasión, los macristas quilmeños representados por José María Salustio, Nora Saracco y Luis Bratti, participaron del evento. En este sector, resta conocer qué actitudes tomarán los grupos más identificados con Eduardo Duhalde que también trabajan en el peronismo no kirchnerista, por citar un caso, el de Angel Abasto.

Por su parte, los dirigentes del Acuerdo Cívico y Social, saben que si logran mantener al radicalismo, a los seguidores de Margarita Stolbizer y Elisa Carrió juntos, tendrán chances ciertas de disputar el poder en el año 2.011. Caso contrario, les será muy difícil. Tendrán una prueba de fuego en la definición de la presidencia del H.C.D. local en pocos meses más, donde el "Lilito" Mario Sahagún aparece como muy bien posicionado para conseguir el respaldo necesario como para presidir el legislativo local. Sin embargo, dependerá de la propia interna de los radicales con el ARI y con el GEN. Luego deberá demostrar su capacidad de diálogo con los distintos sectores del peronismo quilmeño, pero primero tendrá que cerrar el frente interno.

Comentá la nota