Crece la polémica por el censo en barrios de Villa

Villa Constitución. — Un censo que realiza el municipio en barrios pobres para determinar, fundamentalmente, cuántas familias llegaron de otras provincias o ciudades santafesinas disparó una cruda polémica, que crecerá más cuando se conozcan los resultados del estudio que arrojó alarmantes cifras respecto de otras cuestiones sociales como la baja tasa de escolaridad: sólo el 27% de los pobladores terminó la escuela primaria y de 2.253 encuestados, únicamente 7 tuvieron acceso a un nivel terciario o superior.
El censo fue exigido por un grupo de vecinos autoconvocados de los barrios Hoppe, Congreve y Talleres, entre otros, quienes señalaron a los inmigrantes pobres como principales responsables de una supuesta ola de inseguridad que los atemoriza. Sin embargo, los primeros datos arrojados por el muestreo (que aún no fue presentado oficialmente) determinan que son menos de 60 las familias foráneas radicadas en los últimos años en cinco de los asentamientos censados.

   "El censo es para tener la exacta cantidad de personas de otros lugares que se instalan en Villa y terminan cometiendo robos, asaltos y otros delitos. No queremos que venga más gente de afuera", remarcó Remo Doná, un jubilado que motorizó las reuniones de los vecinos autoconvocados. Pero la respuesta de los vecinos del asentamiento 9 de Julio, uno de los más cuestionados, no se hizo esperar: "Nos sentimos ofendidos y atacados por algunas personas que estuvieron en esa reunión. Queremos que no se nos discrimine más por el sólo hecho de vivir en un asentamiento, también somos víctimas", respondieron.

   Hasta hoy fueron tabulados los resultados en los asentamientos Bajo Cilsa, 9 de Julio, Santa Teresita, Unión y Unión Sur, que nuclean a unas 600 familias y se presentan como los más cuestionados por los vecinos en cuanto los vinculan como las causas de inseguridad.

   Estos primeros resultados, que descartarían las teorías esgrimidas por los vecinos autoconvocados sobre la responsabilidad de los pobres foráneos en la ola de delitos, arrojan resultados alarmantes respecto de otras cuestiones sociales.

Siete sobre 2.253. Un alerta es el bajo nivel de escolaridad: sólo el 27% de esos pobladores terminó la escuela primaria, y nada más que el 4% tiene el secundario completo. Con un índice del 4% de analfabetos, de 2.253 encuestados, sólo 7 accedieron al nivel terciario o superior.

   "Con estos datos, sumados a una tasa de desocupación de un 17% en esos lugares, se hace prioritaria la aplicación de acciones y políticas públicas, por parte del municipio, de la provincia y la Nación", concluyó Ariel Valido, secretario de Gabinete y responsable del censo.

   Para el edil kirchnerista Gustavo Báez, el censo "se hizo para calmar a los vecinos".

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