Crece la pelea entre el Gobierno y una eléctrica de Estados Unidos

Se trata de Edelap, que distribuye la energía en La Plata y alrededores. De Vido la denunció ante la Justicia por supuestos delitos. Fuentes de la empresa señalaron que darán pelea en Tribunales y rechazan que les quiten la concesión.
En las últimas horas aumentó la tensión entre el Gobierno y AES, la empresa norteamericana que controla a la distribuidora eléctrica Edelap. Tras la denuncia realizada el viernes pasado en la justicia por el ente regulador, fuentes de la empresa aseguraron que no piensan desprenderse de la concesión y que darán pelea en Tribunales. Este duro cruce con una privatizada se origina después de la expropiación de Aerolíneas y del traspaso de los fondos de las AFJP al Estado.

La disputa tiene como telón los múltiples cortes de energía que hubo semanas atrás, en medio de la ola de calor. Fuentes del sector aseguran que el Gobierno la emprendió contra Edelap para llevar adelante una acción ejemplificadora que sirva como advertencia a las restantes distribuidoras. La idea es que el Gobierno está dispuesto a presionar por distintas vías a las compañías que no pongan su mayor esmero en resolver la situación de los usuarios sin suministro.

La denuncia que realizó el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) responsabiliza a los directivos de Edelap por presuntos delitos contables, tributarios y de defraudación al Estado. En un principio, AES, la compañía de EE.UU. que controla Edelap, había evaluado responder a través de una solicitada. Pero optó por una estrategia de menor exposición pública. Así, sin realizar declaraciones oficiales, decidieron contraatacar en la justicia y responder allí a las denuncias del ministro Julio De Vido.

En esta secuencia, desde AES dejaron trascender que el Gobierno "debe demostrar los cargos". Y desestimaron las versiones que circularon apuntando que lo que se busca es quitarles la concesión y reestatizar la empresa, o traspasarla a otra compañía de carácter nacional y afin a la gestión kirchnerista. Los conocedores del mercados sostienen que la denuncia es más "un tirón de orejas" que una acción real para conseguir que la compañía se desprenda de Edelap. "AES es una de las mayores empresas energéticas del mundo. Y es norteamericana. El Gobierno no va a ir contra ellos en momentos en que busca tender puentes hacia Obama", señalaron.

AES Argentina es uno de los tres principales inversores del sector eléctrico. Desde 1993 lleva desembolsados más de US$ 1.000 millones en el país. Opera 9 plantas de generación hidroéctrica y termoeléctrica, instaladas en Salta, San Juan, Neuquén y Buenos Aires, con una capacidad de 2.828 megavatios, aproximadamente el 10% de la producción total del país. Además de Edelap, que distribuye la energía en el área de La Plata, también cuenta con la distribuidora EDES, en el sur de la provincia de Buenos Aires. En Argentina emplea a 1.020 personas.

La denuncia que se presentó el viernes en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 27, a cargo de Alberto Baños, plantea: "en la gestión empresaria de Edelap existirían serios indicios de operaciones que habrían importado un perjuicio patrimonial a través de endeudamientos con empresas vinculadas y/o controlantes". La presentación del ENRE apunta que la empresa manejada por AES también habría violado la restricción de distribución de dividendos. Según el ente, esto habría derivado en "la difícil situación económico-financiera de Edelap".

La distribuidora platense renegoció en 2006 deudas con los bancos Galicia, Boston y HSBC. Y según la denuncia del entre regulador, firmas controladas por AES recompraron las deudas a valores más bajos de los que surgían de la renegociación, mientras que las obligaciones de pago quedaron cargadas a la cuenta de Edelap, que en medio de estos manejos continúa seriamente endeudada.

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