Crece el malestar en la UCR por el voto de Cobos

Crece el malestar en la UCR por el voto de Cobos
Vuelve a instalarse el debate en el radicalismo sobre cuándo debería dejar la vicepresidencia
Desconfianza, confusión y bronca. Esos eran los sentimientos que ayer se respiraban en el comité nacional de la UCR el día después del dictamen en el que Cobos recomendó la remoción de Martín Redrado en el Banco Central, en contra de los consejos de su partido.

Atado a su responsabilidad institucional como vicepresidente, Cobos optó por no abrir un nuevo frente con el Gobierno y, confiado en que el tema Redrado ya estaba terminado, le soltó la mano para que la Presidenta lo desplazara.

Los radicales, en cambio, le habían recomendado que a lo sumo aconsejara "aceptar la renuncia" del economista, una diferencia más que semántica, porque implicaba jugar con las reglas de Redrado y evitaban que el vicepresidente quedara en la misma vereda que la Casa Rosada.

El resultado del cortocircuito provocó un estado de asamblea en algunos radicales orgánicos, que volvieron a preguntarse la conveniencia de que Cobos siga al frente de la vicepresidencia durante 2010 y, en última instancia, la conveniencia de que sea su candidato presidencial en 2011.

No es una pregunta nueva dentro de la UCR. Tampoco fue la peor pelea que enfrentó a Cobos con sus correligionarios, ni Redrado es para nada el tema que más los divide; sin embargo, fue otra gota que horadó la piedra de la relación complicada que une al vicepresidente con los herederos de Leandro Alem.

En la disyuntiva de hacer público su descontento o poner paños fríos al conflicto, los radicales ayer prefirieron la segunda opción, pero no se privaron de dejar muy claro que su postura había sido otra.

"El dictamen debiera haber sido otro. Es la opinión de Cobos, no la del partido", sentenció el presidente del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales.

Por si quedaban dudas, Morales aclaró: "No estamos de acuerdo con el dictamen que ha emitido. Le hicimos llegar una sugerencia a Cobos, que no ha tomado".

Con fama de duro y poco amigo del vicepresidente, Morales fue el elegido del partido para decir lo que el titular de la UCR, Ernesto Sanz, prefirió callar estratégicamente.

"Hay que dar una vuelta de página, es un tema agotado", pidió Sanz a LA NACION, después de escuchar las quejas de sus correligionarios.

En cambio, el diputado Ricardo Gil Lavedra, el jurista partidario que fundamentó el consejo radical, explicó uno de los motivos del reproche: "Más allá de sus buenas intenciones, la decisión de Cobos confunde a la opinión pública y desdibuja la defensa de la oposición sobre las reservas", dijo a LA NACION.

Cobos, a la ofensiva

Ajeno a los dimes y diretes del radicalismo, Cobos analizó ayer el día después de su dictamen con su gente, y el saldo fue positivo.

"Está muy conforme con el trabajo de él y de la comisión", explicaron sus voceros.

Igual que Sanz, el vicepresidente decidió minimizar la diferencia de criterios con su partido y seguir adelante. "El entendió la postura partidaria y ellos entendieron la institucional", dijeron fuentes cobistas.

Por la tarde, recibió en su despacho al intendente de Junín, Mario Meoni, y al diputado Mario Barbieri (UCR-Buenos Aires) y decidieron avanzar junto con la UCR y el resto de la oposición para frenar las embestidas del Gobierno para usar las reservas para pagar deuda. "Debemos rechazar cualquier intento de apoderarse de esos recursos en el ámbito que corresponde, el Congreso", dijo Barbieri a LA NACION cuando salía del Senado. Un modo de volver a poner al vicepresidente en el terreno opositor, del que nunca quiso salir.

Los hombres de Cobos también dieron su mirada sobre el cortocircuito con el partido. "No se pronunció la UCR, sino Morales, que no es Yrigoyen", se sumó Meoni a la polémica, que todavía dará mucho que hablar.

EL JUEGO DE LAS DIFERENCIAS

Remoción

Como presidente de la comisión bicameral que analizó el desempeño de Martín Redrado en el BCRA, Cobos recomendó su remoción.

Indec e inflación

El vicepresidente elogió a Redrado por haber impedido el uso de las reservas, pero lo responsabilizó de avalar los índices de inflación del Indec al frente del BCRA.

Institucionalidad

Cobos fue muy crítico de la pelea que mantuvo Redrado con el Gobierno, y opinó que priorizó su postura personal sobre los intereses del país.

Ofensiva

Con el tema Redrado cerrado, ahora el cobismo se encolumnará con la UCR y el resto de la oposición para oponerse al uso de las reservas para pagar deuda, como pretende la Casa Rosada.

Renuncia

La UCR le había aconsejado no expedirse sobre la cuestión después de la renuncia del funcionario, o a lo sumo recomendarle a la Presidenta que "acepte su renuncia".

Vereda opositora

El radicalismo también le reprochaba a Redrado su aval al Indec, pero no quería que Cobos quedara cerca del Gobierno en su postura.

Confusión

Para la UCR la posición de Cobos confundió a la opinión pública, que creerá que no lo defendió a pesar de haber salvado las reservas.

Dudas

El radicalismo también se enfrentará al kirchnerismo en el Congreso por las reservas, pero algunos creen que el vicepresidente no podrá mantener una postura firme si no renuncia a su cargo.

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