Crece la inquietud del FMI por la crisis

Velada crítica de Strauss-Kahn al G-20
PARIS (EFE).- En sintonía con los últimos informes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el propio director gerente del organismo, Dominique Strauss-Kahn, expresó ayer su inquietud por los efectos de la recesión global y manifestó su decepción por la falta de aplicación de las medidas para salir de la crisis acordadas en la última cumbre del G-20.

"El único problema, pero de peso, es que la puesta en práctica desde que se celebró [la cumbre del G-20] deja mucho que desear", sostuvo Strauss-Kahn en un artículo publicado ayer en el diario francés Les Echos, en el que analizó en detalle la cumbre de jefes de Estado y de gobierno que tuvo lugar el 15 de noviembre último.

"Y es, sin embargo, ahí donde se juegan tanto la salida de la crisis como el futuro de la gestión mundial", añadió el "número uno" del FMI, que estas últimas semanas no ha dejado de advertir sobre la insuficiencia de los planes de reactivación económica que han presentado los gobiernos.

Strauss-Kahn estima que en la cumbre de Washington todos los participantes tenían "conciencia de la gravedad de la situación" y se mostraron a favor de "un relanzamiento presupuestario poderoso y a una profunda reforma de la regulación financiera".

En ese sentido, el director del FMI recalca que el texto de compromiso final elaborado en esa cumbre tenía "más decisiones que todos los comunicados emitidos desde el comienzo de la crisis", aunque a continuación expresa su desaliento porque esas buenas intenciones todavía no se han concretado en hechos.

En la misma línea, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, había expresado la semana pasada su inquietud por la falta de aplicación de "drásticas medidas" para evitar que "la actual recesión se transforme" en una larga depresión.

En su artículo, Strauss-Kahn también afirmó que el G-20 podía plantear problemas como instancia para abordar la crisis económica, ya que si por una parte el número de miembros es excesivo para que pueda haber intercambios directos y espontáneos, también sufre de una falta de "legitimidad", ya que en él no está representado un 40% de la población mundial.

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