Crece la imagen negativa de la sociedad sobre la Policía

Los uniformados se sienten desprotegidos y, según la encuesta, la población cuestiona el accionar policial.

La fuerza policial atraviesa uno de las etapas más graves debido a la falta de apoyo que sienten por parte del Estado y a la mala imagen que la gente tiene sobre su accionar.

El asesinato del cabo Gustavo Ramet (39) -quien fue ultimado el lunes pasado en Las Heras, tras una actuación con la Banda Policial-, junto con el homicidio del cabo Eduardo Correa -asesinado el 1 de septiembre en la Universidad Maza-, acrecentaron, por un lado, la sensación de inseguridad y, por el otro, la falta de apoyo que tienen los uniformados.

Si a lo anterior agregamos que en una encuesta de victimización (la cual se dio a conocer este año), de las 1.300 personas encuestadas, el 58 % siente que la actuación de la Policía para controlar el delito es negativa, se aduce que quienes velan por nuestra seguridad están atravesando una crisis que puede complicar aún más los problemas de inseguridad de la provincia.

Por otro lado, en el mismo sondeo, el 65 % de los encuestados aseguraron que no están de acuerdo en que \"la Policía hace todo lo posible para ayudar\". Eso puede relacionarse con que, entre los reclamos de los uniformados, se encuentra el pedido de que su trabajo no les sea constantemente cuestionado: \"Es moneda corriente un policía sumariado. Y en la mayoría de los casos el uniformado actuó como debía, por eso, a veces disminuimos el accionar\", dijo un efectivo de Guaymallén.

Así, es comprensible el mensaje firmado por la Policía que llegó a nuestra redacción y fue publicado en el espacio del lector. El texto manifestaba: \"Basta de soportar la falta de apoyo político, basta de ir presos por trabajar, basta de no poder manifestar. Basta, digamos basta, demos nuestra unión de una vez por todas\".

Estos son sólo algunos de los eslabones de una cadena de inconvenientes que atraviesa la fuerza. A su vez, ello lleva a que, si bien el 90 % de los encuestados asegura que no poseen armas, el 60% está a favor de tenerlas para defensa personal. De esta manera, la sociedad se encuentra con policías debilitados por la falta de apoyo, con civiles cansados de ser víctimas y con la necesidad de recurrir a la autodefensa.

Los policías no pueden manifestarse (uniformados, y mucho menos con el arma reglamentaria), pero no dudaron en mostrar su repudio hacia la situación que atraviesan.

Si bien ningún efectivo quiso dar su identidad, las quejas fueron unánimes ante la requisitoria de Ciudadano por la situación que atraviesan. Un efectivo de Capital dijo: “Sentimos que no somos nada, o peor aún, que nuestra cabeza es el trofeo de delincuentes”.

“Necesitamos que nos ofrezcan garantías. Hoy, más que nunca, saludamos a nuestra familia todos los días y siempre creemos que esa puede ser la última vez”, manifestó un uniformado de una comisaría de Guaymallén.

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