Crece la discusión por el reingreso de Cuba a la OEA

A 20 días de la Asamblea General de la OEA, que tendrá lugar en Honduras, el eventual reingreso de Cuba al organismo regional ha generado un acalorado debate.
Para EE.UU., la condición para el retorno cubano a la OEA es que Cuba cumpla con los principios de la Carta Democrática firmada por los países miembros en 2001. "No podemos dar la espalda a la Carta y a nuestra visión común sobre un orden democrático sólido", dijo ayer el N° 2 del Departamento de Estado, James Steinberg, en una conferencia del Consejo de las Américas.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien cuenta con el apoyo de Honduras y Nicaragua, ha planteado sin embargo que el hecho de que Occidente piense que hay una sola forma de democracia es "arrogante".

Tanto Steinberg como el subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, Tom Shannon, dijeron que si bien cada país ha tenido su camino democrático propio, los principios de la democracia y de los derechos humanos son iguales para todos. Y aclararon que EE.UU. no cederá sobre este punto.

El senador Bob Menéndez, que también habló en la misma conferencia, dejó muy en claro que la comunidad cubana-norteamericana no aceptará jamás el reingreso incondicional de Cuba a la OEA teniendo en cuenta, entre otras cosas, que en la isla hay 200 prisioneros políticos.

Hillary Clinton, quien hizo su aparición estelar al final de la conferencia, agregó que la democracia no implica sólo elecciones libres. Según ella, es también importante terminar con las diferencias sociales que se observan en algunos países.

No es un secreto para nadie que al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, le gustaría terminar su mandato con el reingreso de Cuba a la OEA ya resuelto. Insulza explicó ayer que su criterio será de "inclusión" y no de "exclusión". Pero, en línea con EE.UU., agregó que, de todas maneras, todos los países deben cumplir con la Carta Democrática.

Según Insulza, lo primero que hay que hacer es eliminar la resolución de 1962 que excluyó a Cuba por ser miembro del eje soviético (no por no ser una democracia). Y en segundo lugar, hay que hablar con La Habana sobre la Carta. "Ninguna de esas resoluciones impide formalmente la participación de Cuba", aclaró Insulza al diario El País. "Se habla del objetivo común de llegar a la democracia y al pleno respeto de los derechos humanos. Pero también podemos hacer ese proceso y llegar a ese fin con Cuba", sentenció. En ese sentido, Insulza coincide con Shannon en que el reingreso de Cuba será un proceso. "No creo que vaya a producirse en la próxima asamblea de la OEA. Pero a mí me gusta que los procesos que uno desencadena avancen rápidamente", consideró.

Cuba no parece muy interesada. Según Fidel Castro, la OEA se dedica a criticar a Cuba y a Venezuela pero jamás ha condenado a EE.UU. por "las torturas de la Base de Guantánamo".

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