Crece la demanda de vigiladores privados en el sur.

De acuerdo a los datos oficiales, en el sur mendocino hay habilitadas 18 empresas de vigilancia en las que trabajan más de tres centenas de vigiladores.
Aunque es un número bastante menor a la cantidad de policías en la región, la demanda de vigilancia privada hace crecer al sector.

Como complemento a los organismos estatales de seguridad, el Registro de Empresas Privadas de Vigilancia (REPRIV) de la provincia ha habilitado alrededor de 18 de ellas en el sur mendocino. Estas generalmente prestan servicios en distintos comercios, industrias, entidades bancarias, financieras, entre otros lugares. Asimismo, quienes trabajan para las mismas superan los 300 vigiladores, una interesante fuente de trabajo que se va incrementando a medida que la inseguridad preocupa a la población.

La responsable del REPRIV en el sur, cabo primero Laura Contreras, señaló que "quienes deseen integrarse a este circuito de empresas privadas de vigilancia deben cumplir con una serie de requisitos muy estrictos, y comunicar que tipo de empresa es, si una SRL, unipersonal o de las otras. Además, deberán inscribirse en el Registro Público de Comercio, tener un seguro de caución de 30 mil pesos que deberán depositar en el Ministerio de Seguridad, y el director o subdirector de la empresa deben haber pertenecido a las Fuerzas Armadas o de Seguridad, presentar certificado de buena conducta, de residencia, psicofísico, y por sobre todo no haber pertenecido a alguna fuerza de represión durante la dictadura militar".

Agregó que "en cuanto al personal, tiene que haber realizado los cursos de capacitación que dicta el REPRIV, que duran un mes y medio, conformados por seis materias y presentar un legajo completo con sus antecedentes personales, y recién recibirán la credencial habilitante para empezar a trabajar".

Consultada la funcionaria sobre las denuncias que habrían de concurrentes a los boliches por problemas con vigiladores privados, apuntó que "nosotros ejercemos un severo control en este aspecto; ellos no pueden actuar en hechos puntuales, no pueden detener a nadie, simplemente son auxiliares de la policía, y deben limitarse exclusivamente a esta fuerza de seguridad, cuando se presentan problemas en esos boliches".

Con respecto a posibles empresas truchas de vigilancia, señaló que "tenemos conocimiento que hay, y ya están detectadas; lo que ocurre que en el sur de Mendoza en esta oficina trabajamos solamente tres personas, y esto no nos permite ejercer un control más exhaustivo en toda la jurisdicción de San Rafael, General Alvear y Malargüe. Estamos a la espera de un vehículo, porque de esa forma podremos inspeccionar estas empresas locales y hacerlo en los demás departamentos"

En cuanto a la autorización para portar armas, la cabo Contreras explicó que "algunas empresas si lo están, especialmente quienes tienen a su cargo la custodia de caudales, entidades bancarias, entre otras, y para ello deben obtener la Cédula de Legítimo Usuario (CLU), y sumado a ello deben hacer ejercicio de tiro, aprendizaje en el uso de las armas, y luego de cumplir otros requisitos, a ese personal se le permite el uso de armas", concluyó.

Vigiladores y policías

Los más de 300 vigiladores privados en el sur constituyen un número considerable. Cabe mencionar que los efectivos que dependen directamente de la Departamental San Rafael de Policía son alrededor de 500, más otros que desempeñan funciones localmente en áreas como Cuerpos Especiales, Investigaciones, policías Científica y Vial y Bomberos. A ello hay que sumarle los uniformados que trabajan en General Alvear y Malargüe.

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