Crece el consumo de las segundas marcas

Después de varios años de desarrollo sostenido, los alimentos y productos de limpieza de primeras marcas se frenaron. Los más baratos comenzaron a ganar terreno. En almacenes las ventas en febrero bajaron 20 por ciento respecto a 2008.
Aunque las ventas de los súper e híper sean las más resistentes a la caída del consumo porque, a la hora de ajustar el cinturón, la comida es lo último que se recorta, ya comenzaron a registrarse algunos cambios de hábito en los consumidores: se frenó el crecimiento de las primeras marcas y las segundas muestran algunas alzas.

Los especialistas advierten que este año el sector sufrirá directamente la decisión de los compradores de buscar alternativas que le permitan mantener su gasto lo más estable posible.

Un análisis de la consultora Latin Panel señala que ya en el último trimestre de 2008 -y después de dos años de crecimiento sostenido- se frenó el desarrollo de las primeras marcas. Sólo los productos lácteos se siguen manteniendo, mientras que en el rubro limpieza cedieron terreno, probablemente porque también fue en el que más aumentos de precios tuvieron. En el caso de los alimentos es donde menos aumentaron (15 por ciento).

Los analistas explican que el freno de las primeras marcas no es porque los consumidores las dejaron de comprar, sino que las buscaron 18 por ciento menos frecuentemente.

Obviamente, las de bajo precio fueron las que aprovecharon esta modificación en la conducta de los compradores. Se quedaron con el 25 por ciento de las ventas totales frente al 59,5 por ciento de las primeras. En los hogares de clase alta, según el informe de Latin Panel, fue donde más se retrajo el consumo de las líderes.

En este contexto los fabricantes también llevan unos meses retomando algunas de las estrategias que habían puesto en marcha en 2002, aunque ahora la situación no sea exactamente la misma porque hay más plata que en esa coyuntura pero la incertidumbre mueve al consumidor a extremar el cuidado de sus gastos. Por ejemplo, en las góndolas volvieron los envases más chicos y las botellas retornables, a la vez que las ofertas de los productos de segunda línea son más frecuentes. Los marketineros explican que se trata de herramientas que sirven en el corto plazo para sostener las ventas, pero que suelen romper los trabajos de fidelización que realizan las marcas.

Se veía venir

Desde la Cámara de Supermercados de Córdoba, su presidente Héctor del Campillo explica a LA MAÑANA que el conflicto del campo, que comenzó en marzo del año pasado, marcó la primera ralentización del consumo, que ahora se acentuó: “Nunca se retomaron los niveles de inicios de 2008; la confianza se resintió y no hubo mejoras importantes”.

Conciente de que los indicadores de los súper empezarán a jugarle en contra al objetivo oficial de mostrar que la economía argentina sigue fuerte, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sigue trabajando en el lanzamiento de una canasta de alimentos de segundas marcas con una rebaja del 30 por ciento contra las líderes. La idea es armar un paquete de 60 productos de alta rotación para que se venda en unos 150 mil comercios de todo el país (súper, híper y almacenes).

Antonio Crespo, de la cámara que agrupa a almacenes y autoservicios de Córdoba, sostiene que en febrero el descenso de las ventas fue importante, alrededor de 20 por ciento respecto del mismo mes de 2008. “Y además se profundizó el consumo de segundas marcas y, en los barrios más carenciados, de los productos sueltos”, agrega.

En diálogo con este diario, plantea que en productos como yerbas, artículos de limpieza y enlatados es en los que más se nota el abandono de las líderes. Es que -subraya- la diferencia de precios es de hasta 30 por ciento.

Crespo enfatiza que el gobierno en vez de tratar de armar canastas alternativas debería directamente bajar el IVA a los alimentos: “Sólo en tres países del mundo se manejan valores como el argentino, en el resto es la mitad y es común una canasta social con 10 por ciento de Impuesto al Valor Agregado (IVA). Con esa medida se saca directamente gente de la pobreza. Todo lo otro son ensayos que no conducen a ningún resultado”, dice.

Comentá la nota