Crece la campaña sucia: descubren 45 mil boletas falsas de De Narváez.

Crece la campaña sucia: descubren 45 mil boletas falsas de De Narváez.
Ante la previsión de un resultado electoral muy cerrado en provincia de Buenos Aires, en las últimas semanas se multiplicaron episodios que parecen apuntar a un posible fraude el 28 de junio. El caso más flagrante hasta ahora se dio en el partido de Ezeiza, en donde un grupo de partidarios ligados a Felipe Solá descubrió una inmensa partida de boletas de Unión PRO que se asemejaban a la oficial pero que tenían una serie de diferencias. Estas papeletas ya fueron distribuidas entre el electorado por un senador de la propia fuerza. También se detectaron irregularidades en Bahía Blanca, Moreno y Pilar.
A una semana de las elecciones legislativas y con las cartas echadas sobre la mesa, ya no hay tiempo para montar operaciones judiciales. El territorio bonaerense, donde se libra la madre de todas las batallas, se convirtió en el escenario de una campaña sucia donde vale todo: distribución de boletas truchas, entrega de DNI falsos, compra de punteros políticos, la sombra del "voto cadena" y un sembradío de sospechas mutuas.

El escaso margen que muestran las principales encuestas entre el oficialista Frente Justicialista por la Victoria (FJPV) que lleva como cabeza de lista al ex presidente Néstor Kirchner, y la alianza Unión PRO que lidera el millonario y diputado Francisco de Narváez, creó un clima de denuncias mutuas y sus dirigentes libran una guerra en cada uno de los municipios.

Mientras esto sucede entre las dos primeras fuerzas políticas, el Acuerdo Cívico y Social mira desde la vereda de enfrente y siembra las sospechas de un inminente fraude electoral. La candidata a diputada nacional Margarita Stolbizer dijo que "está abierta la posibilidad" de un fraude, porque "hay un Gobierno desesperado y desprejuiciado". Y explicó que la campaña sucia entre De Narváez y Kirchner es parte de "una interna del PJ que se desarrolla impúdicamente".

Operación fraude. El pasado miércoles la candidata a tercer concejal de Unión PRO en el partido de Ezeiza, Cristina Rosillo, llegó agitada al cuarto piso del edificio de la porteña calle Reconquista 630, donde funciona el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre). En sus manos tenía una de las 45 mil boletas truchas de De Narváez que se distribuyeron en Ezeiza.

Rosillo apuntó sus cañones a la persona que mandó a imprimir las boletas: el senador bonaerense Armando Nieto. El relato de la candidata era escuchado por Teresa Fernández, ex esposa de Felipe Solá, y Milagros Mainer, secretaria de Ceremonial de Uatre. Las diferencias entre la boleta original y las que Nieto mandó a imprimir son visibles.

Fernández sacó una fotocopia de las dos boletas y fue a verlo al secretario General de Uatre, Gerónimo "Momo" Venegas. Indignado, el líder sindical le dijo que vaya a verlo a Horacio Alonso, uno de los jefes de campaña de Solá. Alonso y Aníbal Rucci, hermano de Claudia Rucci, se enteraron en el mismo momento.

La reacción de Rucci fue explosiva. Primero se comunicó para asesorarse con el diputado del PJ opositor Juan José Alvarez y después llamó a Nieto. Los justificativos de Nieto no lograron evitar los insultos de Rucci.

"Es verdad, las boletas las hice yo. Hubo un pequeño error en la imprenta, pero las boletas sirven igual", reconoció Nieto a PERFIL. También dijo que las confeccionó "en una imprenta amiga. Yo sólo quería colaborar". El senador provincial no quiso decir en qué imprenta se hicieron y juró que "no son truchas". Los allegados a Solá no le creen.

Nieto no volvió a hablar con PERFIL, pero uno de sus asesores intentó durante dos días despegar a su jefe de la sospechosa maniobra. "No es una operación, fue un error de la imprenta que se fijó los datos en la página de la Justicia Electoral", esgrimió el "asesor" del senador.

Desde Unión PRO acordaron no ventilar el escándalo de las 45 mil boletas truchas que pululan por Ezeiza. Sin embargo, tres fuentes de ese frente electoral ratificaron a PERFIL lo sucedido.

La mayoría de ellos cree que "es una operación del kirchnerismo para embarrar la cancha el día de las elecciones" y supone que Nieto "lo hizo a propósito". Pero nadie de Unión PRO denunció públicamente la aparición de las boletas truchas. Por eso en el propio peronismo bonaerense hay quienes piensan que es una maniobra de De Narváez para instalar la sensación de un fraude electoral. También lo dicen en el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Nación, en donde están al tanto del caso.

"Hay varias irregularidades, pero no conozco particularmente el caso concreto. Si esto sucede es claro que se está haciendo manifiesta la intención de engañar a la gente. No había visto estas boletas, lo que sí nos preocupa mucho es la noche de la elección", contestó De Narváez cuando PERFIL le consultó por el caso. Sin embargo Fernando Rozas, apoderado del partido de De Narváez, sabe del escándalo. Se enteró cuando Alonso se lo comentó.

El jueves aparecieron boletas truchas en Bahía Blanca y anoche en Moreno. Una fuente de Unión PRO dijo que "se afanaron las boletas en Pilar". A río revuelto, ganancia de pescadores.

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