Crece la brecha entre el Gobierno y los empresarios

Hubo faltazo de funcionarios y fuertes aplausos para las críticas al kirchnerismo
MAR DEL PLATA.- El 45° Coloquio de IDEA desnudó, todavía más que en las ediciones anteriores, la distancia que hoy separa al kirchnerismo del mundo empresarial. Aplausos para las críticas al Gobierno, inesperados faltazos de funcionarios y empresarios afines, voces que se animan a decir en voz alta lo que antes callaban. Todo apunta a una brecha que parece cada vez más insalvable.

Dos ausencias en los paneles de la mañana de ayer llamaron la atención de los cerca de 800 empresarios y ejecutivos y que participaron del encuentro que cerró anoche en esta ciudad. En el panel sobre reinserción laboral no estaba Noemí Rial, viceministra de Trabajo y única funcionaria del gobierno nacional que había comprometido su presencia en este foro. Sí participaron el secretario de Hacienda porteño, Néstor Grindetti; el gremialista Carlos West Ocampo, el presidente de Toyota, Aníbal Borderes, y el especialista Ernesto Kritz.

En la charla sobre el rol empresario, el presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Jorge Brito -de muy buena relación con el matrimonio presidencial-, dejó vacía su silla en el debate con los representantes de la Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcatti, y de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez.

"No fueron porque se los pidió el Gobierno", reconoció un dirigente kirchnerista, que contó que por el malestar de la Casa Rosada con los empresarios también fue cancelada la sorpresiva visita que iba a realizar para el cierre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Voceros de la cartera laboral informaron que Rial decidió cancelar su visita "porque tenía que atender los conflictos de petroleros y del subte". LA NACION consultó también a los voceros de Brito, pero no obtuvo respuesta.

El vacío que le hizo, una vez más, el Gobierno al Coloquio de IDEA tuvo su contracara en los gestos que el empresariado mostró cada vez que pudo. Los más elocuentes: los dos aplausos de pie que recibió el ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, tras haberle dedicado no pocas críticas y alguna que otra chicana a Néstor y Cristina Kirchner, aunque sin nombrarlos. Ironías sobre la inflación, críticas a los que se reeligen "por medio de sus familiares", cuestionamientos a la política internacional de Hugo Chávez, precedieron al guiño con el que terminó de ganarse a la audiencia. "Los tiempos son relativos, no se desesperen, son sólo 2 años", dijo Toledo, e hizo un silencio cómplice (que el público llenó con risas) antes de completar: "Dos años para las próximas elecciones en Perú. ¿Qué pensaban? "

"Me parece que los únicos que no aplaudimos fuimos Cristóbal y yo", bromeó el legislador porteño kirchnerista Diego Kravetz. Cristóbal es Cristóbal López, el empresario que vino por primera vez a IDEA y que ayer dijo en LA NACION que en 2011 le gustaría votar por Kirchner.

El aplausómetro también funcionó en el panel que abandonó Brito. Pese a que muy pocos de los asistentes son empresarios ligados al campo (servicios e industria lideran la convocatoria), Biolcatti recibió una aprobación mucho más ruidosa que el jefe de la UIA. Ocurrió, por ejemplo, cuando Méndez argumentó que la industria no se unió nunca como el campo en la Comisión de Enlace porque esos procesos se producen cuando "hay un enemigo común".

La respuesta de Biolcatti encendió al público, que hizo sonar sus palmas: "Tengo que disentir con Héctor. Ese es un error básico, creer que no es un enemigo común el que tenemos, sino un enemigo nuestro. El Gobierno se está quedando con la rentabilidad nuestra, con la de ustedes y con la de todas las empresas", dijo el líder de la SRA. Más allá de las declaraciones en los paneles y los aplausos, hubo otras formas que encontraron los empresarios de expresar su descontento, como en las preguntas (anónimas) a los panelistas. "¿Cuál es la posibilidad de que Kirchner actúe como Nerón en los dos años que le restan? ", fue una de ellas.

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