Crearon un horno solar para secar frutas

Jorge Carrizo y Armando Ojeda son dos emprendedores sanrafaelinos que diseñaron y ensayaron un sistema de horno de secado que funciona con energía solar. Su aplicación ahorra costos, no contamina y permitiría acceder a mercados que no aceptan el secado en hornos de gas.
Dos emprendedores de San Rafael idearon un horno solar para secar frutas, una innovación que si se concreta ayudará a reducir costos en la agroindustria y representará un aporte al cuidado del medio ambiente.

Jorge Carrizo y Armando Ojeda explicaron que "veníamos trabajando en un proyecto de desarrollo en cuanto al uso de la energía solar como medio para secado y deshidratado. Y en la oficina local del IDR nos hicieron saber que hoy es una necesidad muy grande el horno para el uso exclusivamente de ciruelas por la cantidad de producción que se estima cosechar en la temporada y porque la única manera de defender el producto para exportación es a través del secado".

Aunque no entraron en detalles puntuales sobre el proyecto para evitar el robo de su idea, explicaron que es similar a un horno de secado de frutas convencional con la diferencia de que no quema gas para deshidratar la fruta, sino que durante el día se calienta con los rayos del sol y su temperatura es controlada por un sistema electrónico.

A la vez posee paneles fotovoltaicos que convierten la luz solar en energía eléctrica que se acumula en baterías para que el horno continúe en funcionamiento durante la noche. Esto permite mantenerlo en funcionamiento las 24 horas, reduciendo el tiempo de secado de los productos agrícolas, ya que es tanto para frutas como para hortalizas.

Según dijeron, han trabajado con modelos a escala pero ahora apuntan a armar un prototipo, para lo cual se reunieron el viernes en la delegación local del Ministerio de la Producción con el subsecretario de Promoción Industrial, Tecnología y Servicios, Jorge Giunta. "Por eso tratamos de gestionar algún préstamo que nos permita hacer el prototipo y poner en práctica todo lo que ya veníamos trabajando", añadió Ojeda.

La idea final es construir estos hornos solares en forma industrial para comercializarlos en el mercado nacional e internacional, ya que -aseguraron- no produce restos de anhídrido carbónico como ocurre con el horno a gas. "Hoy Arabia necesita comprar duraznos, damascos y mucha fruta desecada y sin embargo no compra en Argentina por el tema del gas y con este proyecto ese problema se erradica completamente", indicó Carrizo.

Además los inventores destacaron el ahorro en combustible que se logra y la posibilidad de instalarlo donde no haya una red de distribución del fluido; y recordaron que el INTA va a poner en marcha un prototipo de horno similar de secado de damasco pero funciona con energía solar y también con gas.

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