Al costado de la ruta

No eran muchos los militantes que llegaron ayer hasta la puerta de la planta de General Motors en General Alvear, pero se hicieron oír.
Los bombos y redoblantes, además de las pancartas que identificaban a cada agrupación era lo primero que se encontraban los asistentes al acto, antes de ingresar en el predio. Los carteles eran del diputado nacional Agustín Rossi. El diputado provincial Gerardo Rico, del Movimiento Evita, se movió de acá para allá entre la gente, antes de subirse al auto para ingresar como invitado.

Adentro, dos trabajadores de Mahle esperaron a un costado del escenario el turno para subir y entregarle a la presidenta de la Nación un presente: un saco tejido de color negro. Entre los invitados estaba el flamante propietario de la autopartista recién salvada por gestión del gobierno nacional, Ramiro Vasena.

Afuera, los militantes cantaban y ponían el cuerpo al apoyo. Florencia Mercado, de 15 años, se presentó como "la amiga de Cristina" y recordó que en un acto proselitista de 2007, la ahora presidenta la subió al escenario. Florencia forma parte del grupo Jóvenes Solidarios, que sostiene un comedor comunitario para 400 personas en el barrio Industrial. Se ufana de militar desde los 10 años. "Apenas me ve, la presidenta me dice 'Florencia, Florencia'", relató orgullosa, mientras su mamá Claudia asentía a cada palabra. "Es la única oportunidad para verla, para que sienta que Rosario está presente", dijo Claudia sobre su presencia en la entrada de General Motors.

Otra adolescente, Noelia Mejías, contó con entusiasmo: "Vengo porque estoy convencida del proyecto que llevan a cabo los compañeros Néstor y Cristina Kirchner. Empecé a militar el año pasado, con el conflicto del campo", expresó la chica que milita en la Unión de Estudiantes Secundarios, UES. En cambio, Roberto no cantó. "Venimos a respaldarla, para que sepa que estamos con ella y que no todas son contras, que hay muchas cosas a favor", dijo el hombre de 65 años, que afirmó ser "un simpatizante".

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