En la Costa, la temporada arrancó con diluvio y granizo

Por el fin de semana largo, las playas recibieron el año con mucha gente. Los operadores turísticos dicen que el turismo creció entre 10% y 20%. Esperan una de las mejores temporadas de la década.
Un concierto de bocinas y alarmas sorprendió ayer a Mar del Plata. Pero el espectáculo nada tuvo que ver con la llegada del Año Nuevo, sino que fue provocado por un temporal de granizo que duró unos 10 minutos y que se desató a las 6 de la tarde de ayer. Unas horas antes, los turistas pudieron disfrutar del sol y la playa en el inicio de una temporada que, según pronostican, podría ser la mejor de la última década, o al menos equipararse con la de 2005, cuando pasaron por estas playas 2,8 millones de turistas, y casi la mitad de ellos sólo en enero.

Desde el jueves se produjo un aluvión de turistas que ha superado con amplitud la presunción más optimista. Datos extraoficiales (el ente turístico no da cifras), indican que este fin de semana Mar del Plata recibió unas 200 mil personas. Los operadores turísticos dicen que están trabajando un 15% más que la última temporada.

Ayer, se registraron 580 servicios de micros entre arribos y partidas, según informaron desde la nueva terminal, cuando en los últimos 15 días de diciembre hubo entre 400 y 500 por día. Así, sólo ayer pasaron por la terminal unas 29 mil personas.

El panorama, tomando en cuenta el nivel de reservas y la demanda de pasajes, pareciera no dejar dudas. Pero hay cierta preocupación: el clima. El primer día del año fue una muestra evidente del anuncio del Servicio Meteorológico Nacional, que pronostica un verano inestable. Por eso, se teme que la ciclotimia del clima termine por arruinar una temporada que en su comienzo no muestra fisuras.

"Trabajamos un 10% más que el año pasado, seguro", sintentizó Jorge Riccilo, titular de la Cámara de Balnearios. En ese incremento "hay muchos extranjeros", dijo sorprendido por tener en su balneario, Perla Norte, a italianos y estadounidenses por primera vez.

"Dos días de locos", dijo un agente inmobiliario del centro, que pasó el último día del año entregando llaves a los inquilinos y haciendo cobros pendientes. "Para estos primeros días tenemos un 15% de alquileres cerrados sobre lo que se generó en 2009", sostuvo.

Mientras los turistas recién llegados hacían fila para conseguir un taxi, Carlos Fleitas ofrecía alojamiento de 1 y 2 estrellas (entre 40 y 50 pesos por persona por noche), en la zona del centro y de La Perla: "Está llegando mucha gente y ya tenemos alquilado el 70%".

Ayer, al circular por las calles de Mar del Plata, daba la sensación de estar en mitad de temporada: mucha gente en la playa, en los comercios y en las plazas y los clásicos espectáculos callejeros en la Bristol, con público que aportaba "a la gorra". En la noche del 31 no quedó mesa libre en hoteles y restaurantes, y para algunos el precio fue lo de menos: se pagó, con show y canilla libre, hasta 1.700 pesos por grupo familiar.

El 2010 arrancó con un Pinamar repleto. Pese a las lluvias, este fin de semana largo más de 90.000 turistas festejaron Año Nuevo en las playas pinamarenses. Así lo estimó la directora de Turismo, Rosa Boero. "La ocupación indica que este verano se terminarán las estadías de fin de semana y serán más largas: si los turistas se quedan a veranear después del 2 de enero, podría ser una de las mejores temporadas de los últimos años", dijo y advirtió que sus expectativas fueron superadas: 10% a 20% más que el verano anterior. Se ocuparon 20.254 plazas y, según el último relevamiento de la secretaría de Turismo, el 50% son en Pinamar, otro 25% en Cariló, un 15% en Valeria del Mar y el resto en Ostende. Los aparts hoteles y los departamentos con servicio son las estrellas del verano. La Asociación empresaria hotelera y gastronómica afirmó que ya no tienen lugar y que sólo Ostende tiene un 20% de disponibilidad.

Según un relevamiento de Clarín, entre el 80 y 90% de las carpas y sombrillas de los balnearios están ocupados. Los festejos de Año Nuevo fueron un buen termómetro. A las 22, los estacionamientos de paradores desbordaban de autos. Algunas personas debieron dejar sus autos en la avenida Del Mar. En los restaurantes del centro tampoco había lugar. Y los bares y boliches explotaron: más de 3.500 chicos fueron a bailar a KU. Otros optaron por las fiestas en UFO Point, Robinson Crusoe y Super 15.

Ayer Pinamar amaneció con el cielo gris cubierto, y con una lluvia incesante hasta el mediodía. Los 21º de la mañana subieron a 25º y sacó sonrisas entre los turistas: salió el sol y se fueron a la playa. Aunque, abrigados porque el viento corría desde Norte hacia el Noroeste a 10 kilómetros por hora.

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