Cosecha prematura

La seca, el intenso calor y los fuertes vientos cocinaron la cebada y provocaron que la trilla se adelante entre 15 y 20 días. Todo indica que se darán rindes bajos y problemas de calidad. El trigo también viene muy sufrido y se estima que la semana que viene arrancará la recolección
Lunes, nueve menos cuarto de la noche -aunque en realidad todavía es de día- el ingeniero José Doeyo está en un lote de cebada en un campo de Irene viendo como la cosechadora hace su trabajo en un cultivo que, en teoría, iba a estar para ser trillado el 8 de diciembre.

"En 26 años que tengo como técnico es la primera vez que empezamos a cosechar un 24 de noviembre. Como antecedente, recuerdo que hace varios años comenzamos el 27", relata el asesor de la Cooperativa Agraria. Mientras, por sobre su cabeza pasa sin dejar una gota de agua una masa gris oscura. Otra tormenta que pasa sin descargar, y van...

Los últimos quince días fueron letales para la cebada y para el trigo. La lluvia siguió siendo un recuerdo lejano, el termómetro trepó mucho más allá de los 30° y el intenso viento se disfrazó de soplete para apurar los ciclos de los cultivos. Y en el caso de la cebada literalmente la cocinó.

"Normalmente en esta zona se cosecha entre el 8 y el 10 de diciembre. Pero esta vez se adelantó entre 15 y 20 días por el calor y la falta de agua. Incluso hubo lotes que ya se cosecharon hace 10 días. Fue todo muy prematuro", comenta Doeyo.

"Los cultivos se están cocinando. Cada día que pasa sin llover y con estas temperaturas, empeora la situación. Cada día aumentan las pérdidas", asegura el ingeniero Rubén Caro. Y explica: "El calor acelera el proceso de maduración de los cultivos, así, en vez de ser lento produce un secado prematuro. Con buenas temperaturas y humedad, el cultivo madura lentamente y llena bien el grano. Hoy lo que está ocurriendo con el trigo y ya ocurrió con la cebada, es que están envejeciendo de golpe", completa el asesor de la Cooperativa Alfa.

"Para el lado de Irene hay unos 10 días de adelantamiento, pero hacia Coronel Pringles y Gonzales Chaves hay casi 20. En campos donde habitualmente se cosecha entre el 10 y 12 de diciembre, se empezó la semana pasada", afirma el ingeniero Guillermo Pailhé, asesor técnico de la Regional Tres Arroyos de AAPRESID

El estrés hídrico y el calor impactan directamente en el rendimiento. "Al adelantarse todo el desarrollo, en la cebada lo que provoca es un grano más chuzo, más chico. Que además de representar un problema de calibre, genera pérdida de rinde por el poco peso de los granos. En el caso de los trigos que todavía están verdes pierden número de granos por espiga, porque el grano que se está formando directamente no se forma. E influye también en el peso por mal llenado", comenta Pailhé.

"Durante la última semana el cultivo demandaba entre seis y siete milímetros diarios de agua por las altas temperaturas y los fuertes vientos. Entonces como era imposible abastecerlo se secó muy rápido. Es como si lo hubieran metido en el horno", grafica.

"La cebada se apuró bastante. Lotes que sembramos unos 20 días más tarde que en 2006 -otro año que fue complicado por la falta de agua y las altas temperaturas de noviembre- los vamos a empezar a cosechar antes", comenta Máximo Fisc, encargado de los campos que trabaja El Tejar en la zona.

Si bien todavía es muy prematuro hablar de rendimientos promedio, ya hay datos suelos que marcan lo complicado que va a ser el año que viene. "La caída del potencial de rendimiento es grande. En lo que es cebada, desde el punto de vista de la calidad y kilos también. La pérdida ya está", asegura Caro.

Un contratista que tiene equipos cosechando en Dorrego y Bajo Hondo, afirma que los rendimientos están en un rango que van de los 800 a los 4000 kilos. Pailhé aporta más datos a la causa: "Se están viendo cebadas que han perdido 1000 kilos y en lo que respecta a trigo hay lotes que han perdido 2000".

Con este panorama, Caro no duda en afirmar que "la ecuación es muy mala, hay una pérdida de una gran masa de dinero. Entre la caída de los precios y la merma de los rindes, la zona va a sentir un impacto muy grande".

Hoy por hoy no es errado decir que todas las zonas están afectadas por la falta de agua. Con el paso de los días y los calores, la falta de lluvia hace que se estén emparejando -para mal- todos los lotes. "La costa venía mejor, porque los cultivos no se apuran tanto porque se ven favorecidos por el efecto del mar. Pero en general, el agua está faltando en todos lados. En años así hay diferencia a nivel lotes, es decir, zafan más los campos más profundos y los que tengan un mejor barbecho, o que venían de una soja que no rindió demasiado", dice el técnico de la Alfa.

Doeyo, quien suele andar por la zona de Irene y Aparicio, también asesora campos en San Francisco de Bellocq: "Ahí están mal también. Puede ser que la cosa venga un poco mejor porque tienen más profundida de suelo, pero la seca es tan importante como en Irene". Por eso, el ingeniero afirma: "No habrá grandes rindes en ningún lado".

La cosecha de cebada se generalizará en esta semana, y luego le tocará el turno del trigo. "Será bastante atípico, pero muchos campos ya van a estar cosechados antes de navidad, cuando normalmente la trilla arranca entre el 23 y el 24 de diciembre", dice el técnico de AAPRESID.

Claro que además, las expectativas trigueras son nulas. "Los trigos van a andar bastante parecido a las cebadas. Con las condidiciones que han tenido están muy chicos, en algunos lugares es directamente triguillo", analiza Doeyo.

"Lo que se observa es que los trigos sembrados temprano, igual que las cebadas, son los cultivos que menos sufrieron porque la seca y el calor los agarró con el grano formado. En cambio, lo más retrasado a perdido número de granos y peso. Y si no llueve, esos trigos de ciclos cortos van a ser de muy bajos rindes", cierra Pailhé.

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