Cosecha: Ahora, el asunto es vender.

La naturaleza ya jugó sus cartas. Poca uva, pero de excelente calidad; los gobiernos hicieron lo suyo y los operativos contribuyeron, como la merma, a mejorar los precios de los racimos y de los primeros vinos y mostos.
Los mercados le agregaron expectativas y miedos a la mesa de análisis y entre viñateros y bodegueros elaboraron más vinos que mostos.

Por lo pronto es un hecho que San Juan hizo un 47 % de sus racimos en mosto y Mendoza no llegó al 13 % cuando fue 20 % el piso mínimo acordado, de una cosecha regional que no llegaría a los 2.100-2.200 millones de kilos (San Juan menos de 600 millones y Mendoza rondando los 2.000).

Esta claro que, finalmente, la cadena productiva optó por ajustar por el lado de la elaboración de mostos: Dicen aquí que en total regional se sumarán unas 120.000 toneladas a los remanentes de la temporada anterior.

O sea, lejos, lejísimos, de lo que las gamelas trasladaron a los lagares en la cosecha "normal" del 2007, unos 3.100 millones de kilos. Será para la historia, claro, porque implicará la vendimia más baja de los últimos 10 años, según insisten los memoriosos del INV. Más del 25 % de caída en San Juan y por encima del 20 % en la merca mendocina. Más golpeada la producción de criollas, cerezas y mezclas. Menos drama en las finas, tintas y blancas. Grado alto por la mayor concentración, buen resultado final en términos de calidad.

Al final, todos tentados por los mejores precios del vino y dudosos del destino del concentrado. No hay blanco por debajo de los 85 o 90 centavos, el sulfitado lo acompaña y no hay tinto discreto que baje de 1.20 pesos (un buen tinto medio de la nueva anterior está por encima de 1.30). Los varietales -el sector que aquí ha tenido la menor merma- es otro cantar, depende de la estirpe vitícola, de la zona.

Y ahora, mirando con recelo los números del consumo futuro, los stock probables y los precios en las góndolas, como una especie de piso que sube y techos con estabilidad sospechada. ¿Podrán ir al precio final del producto los mayores costos que provocan los aumentos en las uvas y en los insumos? Empezó a rondar por las mesas vitivinícolas el viejo fantasma de las existencias "generosas". Ante la próxima liberación comercial de la nueva elaboración -calculan en el INV- habrá un stock técnico del equivalente a 5 meses de despachos, internos y externos. Pero, si no podemos recuperar las curvas de los despachos durante este año crítico en la demanda -¿Qué nos pasará si la próxima temporada viene una cosecha normal como la del 2007? Este panorama y estas primeras incógnitas después del fragor de las gamelas y los lagares, fue puesto sobre la mesa de análisis el jueves, cuando aquí se reunieron directivos de las cámaras vitivinícolas, de la COVIAR, con el presidente del INV Guillermo García, portador de una voluminosa carpeta con datos de cosecha y cálculos de existencias y stock probable.

Hecho el balance, los directivos de la COVIAR ponen ahora el propósito central del año en 2 propósitos: Ahondar el proceso de integración y cualificación de los productores pyme -el crédito del BID sumará a ello y el 2,5 de las retenciones-, y fundamentalmente asumir los costos de una intensa promoción del consumo en el mercado interno y en el exterior. Ahora habrá gestiones para que la COVIAR y las unidades ejecutoras (Vinos de Argentina y Fondo Vitivinícola) cuenten con los recursos necesarios para intensificar la promoción interna y externa. Hay que recuperar los mercados, explican aquí. No es un detalle menor: Esta año -por la mejor cosecha y elaboración- se reducirá el aporte de la industria (pese a que se acordó un aumento del 20 % de la alícuota), pero las necesidades financieras de las campañas será mayor.

Comentá la nota