"La Corte Suprema deberá interceder entre las provincias y la Nación", expresó Sánchez

El legislador de la Concertación, Carlos Sánchez, sostuvo que la pérdida de recursos provinciales en 2008 fue de unos 31.000 millones de pesos. Esta reducción de recursos que antes se transferían automáticamente a las provincias fue compensada con los envíos discrecionales de dinero que hace la Nación a costa e un deterioro de la calidad institucional del esquema de coparticipación.
Sánchez indicó que la deuda asciende a 1.066 millones de pesos para Río Negro en concepto de sumas fijas, garantía, impuesto al cheque y Anses. Más aun, con los recursos de las provincias, la Anses tiene superávit que le presta al Tesoro Nacional y éste, a su vez, le presta a las provincias con intereses.

Hoy, como nunca antes, la gobernabilidad la garantiza el alineamiento directo e incondicional de los gobiernos provinciales al poder central. La gobernabilidad depende de la discrecionalidad en la caja y solo con esa adhesión se obtienen los recursos que por derecho propio le corresponderían a las provincias de manera automática bajo el funcionamiento de un sistema federal del reparto.

El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura provincial indicó que "este contexto nacional está obligando a muchas provincias a recurrir a la justicia" y aseguró que "será la Corte Suprema quien deberá interceder entre las provincias y la Nación", dijo Sánchez en clara referencia a la falta de cumplimiento por parte del Estado nacional y señaló que las provincias deberán demandar a la Nación dado que las respuestas a los reclamos administrativos no llegan por la falta de cumplimiento de la plena coparticipación.

El legislador aludió a un estudio de una importante consultora de Buenos Aires, Economía y Regiones e indicó que tras la coyuntura superavitaria observada entre 2003 y 2005, las finanzas públicas subnacionales ingresaron en un sendero de deterioro sistemático, debido al mayor crecimiento de las erogaciones (especialmente en gasto de personal) respecto a los recursos provinciales. El informe indica que para el ejercicio 2009 el panorama fiscal de las provincias asoma más sombrío, dado que las proyecciones arrojan un déficit financiero consolidado del orden de 8.000 millones de pesos, lo que confirmaría que el deterioro de las finanzas provinciales todavía no ha encontrado su piso.

Sánchez aseguró además que bajo esta perspectiva las provincias surgen como claras perdedoras dentro del esquema de coparticipación actual, a raíz de lo cual se estima en 40.000 millones el monto de recursos que las provincias dejarían de percibir durante el 2009, a través de cuatro mecanismos ligados a la coparticipación federal de impuestos: la coparticipación total de impuestos a los créditos y débitos bancarios, la actualización de las sumas fijas, el cumplimiento de la garantía del 34% y el financiamiento vía recursos tributarios de la Anses.

En este marco, la Nación, a lo largo del tiempo, ha ido ganando posiciones sobre las provincias a través de pactos fiscales, reforma previsional con la creación de las AFJP y la consecuente pérdida de recaudación que fue a buscar a las provincias.

Por todo esto, algunas provincias como Santa Fe, Corrientes y Córdoba comenzaron a realizar juicios al Estado Nacional, por lo cual la Corte Suprema podría ser el árbitro en la pulseada por el reparto de los recursos entre Nación y provincia.

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