El corte de rutas al Uruguay ya divide posiciones en Entre Ríos

El corte de rutas al Uruguay ya divide posiciones en Entre Ríos
La decisión de los asambleístas de Colón de sumarse a la protesta no fue acompañada por sus pares de Concordia. La medida ha perdido apoyo social: fuerte rechazo de comerciantes y la CGT local por el impacto negativo en la economía.
La decisión de la asamblea ambiental de Colón de sumarse con cortes sorpresivos al bloqueo en Gualeguaychú generó rechazo entre los asambleístas de Concordia, el tercer paso internacional con Uruguay, que ya adelantaron que no se sumarán a la medida y sólo harán volanteadas entre los que crucen la frontera en contra de la pastera Botnia.

Lo cierto es que hoy, a más de dos años del bloqueo en Gualeguyachú, el corte de los pasos fronterizos divide a los entrerrianos. Hay fuertes reclamos de los gremios locales -y de la CGT- y de la asociación de hoteleros contra los cortes, a raíz del perjuicio económico que provocan para la región.

El anuncio sobre la inminencia de un nuevo corte en Colón parece haber sensibilizado el escenario local. Los asambleístas dijeron que los cortes en ese cruce podrían ser anunciados solo con 24 horas de anticipación y durarían de viernes a domingo. Actualmente el de Colón es el paso más utilizado por los argentinos que veranean en Uruguay.

El triple bloqueo de la frontera contra la instalación de plantas pasteras en la costa del río Uruguay parece cada vez más lejano. En Concordia, los asambleístas vienen trabajando junto a sus pares de Gualeguaychú desde hace por lo menos tres años. Han participado con volanteadas y cortes breves de tránsito. Este año no contarían con la suficiencia logística para repetirlos, pero fundamentalmente, el humor social no los acompaña. Por lo que realizarían manifestaciones públicas y volanteadas en la zona aduanera, pero no bloqueos.

"Queremos que se vaya Botnia y que no se instale ninguna pastera, la lucha va a continuar y seguiremos cuidando el río Uruguay", dijo el asambleísta Jorge Maffey, de Concordia. Reconoció, de todos modos, que el corte es un tema en debate dentro de la asamblea a la que pertenece, y que "la mayoría en Concordia estamos por la modalidad de repartir folletos".

Entre los que sustentan una posición distinta aparece la asambleísta Liliana Silva, para quien los cortes sorpresivos sí tienen consenso entre los concordienses. Hace falta "volver a poner de nuevo en el tapete la situación de las pasteras. Porque parece que todo funciona normalmente".

Los asambleístas de Gualeguaychú tendrían problemas económicos y logísticos para sustentar tanto el corte de Colón como el de Concordia. "No podemos económicamente -dijo a Clarín el asambleísta José Gómez-. Nos sostenemos con nuestros propios recursos y no podríamos hacer tantos gastos".

Frente a este debate, distintas instituciones y ONG salieron al ruedo a dar su posición. La Asociación Hotelera Gastronómica de Concordia y el Ente Mixto de Turismo de esa ciudad pidió que ni el campo ni las asambleas ambientales realicen cortes de ruta porque "nos perjudican", dijo Sergio D'Ambros, titular de la primera.

El turismo que llega a la zona utiliza el transporte terrestre, con lo cual, bloqueos de rutas y cierres de frontera ocasionarían retracción en la llegada y pérdidas económicas en la temporada. La posibilidad de quedar varados uno, dos o tres días en la ruta con altas temperaturas no atrae a nadie, más aun si se trata de familias que viajan con menores o con ancianos. D'Ambros aclaró que las entidades no están en contra de los reclamos, pero sí reclaman que se busquen nuevos métodos de protesta.

Gualeguaychú y Colón ya acordaron coordinar cortes de ruta sorpresivos, que comprenderían tres días (viernes, sábado y domingos), muy probablemente en los recambios de quincena.

En Colón, la Dirección de Turismo anunció que la temporada arrancó con un 90 por ciento de ocupación en los distintos alojamientos. Esta ciudad ofrece río, casino, feria internacional de artesanías, termas, por lo que sus comerciantes también reclaman rutas libres.

Comentá la nota