La Corte despenalizará con límites la tenencia de drogas

La Corte despenalizará con límites la tenencia de drogas
Los jueces intentan acordar restricciones al alcance de la sentencia, que dictarían la semana próxima
Los jueces de la Corte Suprema de Justicia, que la semana próxima resolverán que no debe castigarse la tenencia de droga para consumo personal, intentarán hoy llegar a un acuerdo para restringir los alcances de esa decisión.

Altas fuentes del tribunal afirmaron que si bien entre los ministros hay consenso sobre la despenalización, quieren acotarla, fundamentalmente en cuanto a la cantidad y a las circunstancias que rodeen los hechos. Y aun cuando subsisten diferencias sobre la redacción del fallo, coinciden en que se debe evitar que se preste a una interpretación amplia y, con ello, a que la dirigencia política y la sociedad le endilguen a la Corte la responsabilidad por un eventual crecimiento de la inseguridad. Los magistrados tienen en cuenta que el gobierno nacional aguarda esta sentencia para presentar un proyecto de ley en la misma dirección.

"Hay una gran confusión sobre el alcance del fallo: la Argentina no se convertirá en Holanda. El tribunal declarará inconstitucional someter a proceso a una persona por tenencia de poca droga, pero no liberará el comercio de estupefacientes", dicen en el alto tribunal fuentes con acceso a los varios borradores que por estas horas analizan los jueces. "Hay sectores muy interesados que están alimentando una falsa controversia", advierten en la Corte.

"El consumidor es un enfermo. La Argentina tuvo muchos casos de ídolos en esas condiciones. No es lógico enviar a un enfermo a prisión, sino que debe someterse a un tratamiento médico", dijo otra alta fuente judicial.

Para aclarar las cosas: el consumo de droga no es punible, pero la tenencia sí lo es, según la ley vigente. La intención de la Corte es proteger a quien usa drogas en su intimidad, es decir, en la medida en que el hecho no tenga trascendencia para terceros ni ponga en riesgo a otras personas.

Poseer droga para consumirla en una plaza o en una fiesta, a la vista de terceros, seguirá siendo castigado, por lo menos eso es lo que hasta ahora opina la mayoría de los jueces. Esa es, también, la doctrina clásica de la Corte, fijada en casos anteriores.

La discusión de los magistrados pasa por la redacción del fallo, para dejar en claro la lectura que los jueces inferiores, los políticos y la sociedad puedan hacer de la sentencia. También el Gobierno prepara un proyecto de ley y no quiere presentarlo antes de que la Corte dicte su decisión.

El debate en la Corte

Mientras algunos creen que no importa la clase de droga de que se trate, sean blandas o duras (paco, marihuana, opio, éxtasis, LSD o cualquier otra), siempre que sea tenencia para consumo, otros creen que hay que dar una señal para restringir los alcances del fallo a las sustancias menos potentes.

Sin embargo, parece poco probable que la Corte, en definitiva, vaya a hacer alguna disquisición acerca de la clase de estupefacientes.

El alto tribunal resolverá, en concreto, uno de los cuatro casos que tiene a disposición para dictar sentencia y se circunscribirá a las circunstancias que rodearon el procedimiento policial. No es la Corte el órgano que deberá especificar en una norma una categorización de las distintas sustancias y las cantidades de tenencia por debajo de las cuales el consumo no es punible, sino el Congreso Nacional o el Poder Ejecutivo.

No es ésta la primera vez que la Corte se pronunciará sobre el tema de estupefacientes.

En 1978, en pleno gobierno militar, el tribunal, en el caso Colavini, resolvió que era constitucional sancionar la tenencia para consumo. En 1986, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en el caso Bazterrica, cambió de criterio y declaró inconstitucional la tenencia de pequeñas cantidades de marihuana para consumo. Pero en 1990, durante el gobierno de Carlos Menem, una Corte más conservadora volvió al criterio del caso Colavini. Ahora, nuevamente, se acercará al criterio de Bazterrica.

En el caso Bazterrica, Enrique Petracchi votó por la desincriminación. Carlos Fayt, por la postura inversa, pero este magistrado no descarta hacer algunas concesiones para acercarse a la actual mayoría.

Declarar inconstitucional la tenencia para consumo no equivale a legalizar la droga. Esto es obvio, pero la Corte teme quedar presa de una controversia que está siendo provocada -dicen allí- por sectores interesados. Por eso, es probable que recurra a la técnica que utilizó en otros casos cuando imaginó que generarían una polémica de alto voltaje: acotar tanto como sea posible los alcances del fallo para que no se extrapolen conclusiones generales.

Hace dos semanas, Eugenio Zaffaroni, durante un ciclo de conferencias organizado en el Congreso Nacional, ratificó públicamente su conocida postura desincriminatoria. "Procesar al tenedor para consumo es, en definitiva, encubrir el tráfico. Si a una persona la detienen, puede negarse a declarar o mentir. Si, en cambio, no lo incriminamos y lo convocamos como testigo, tiene la obligación de decir la verdad", explicó.

Más allá de la posible disidencia de Fayt, en la posición menos permisiva se encuentra Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte. En medio de ambas posiciones están todos los demás jueces. En última instancia, la mayoría, con matices que se revelarán en votos separados, estará integrada, por lo menos, por seis de los siete jueces.

En la Corte hay cuatro casos en condiciones de ser resueltos. Algunos, como el caso Villacampa, se refieren a personas detenidas con un cigarrillo de marihuana. Otros, a sustancias más duras. Hoy la Corte pulirá el alcance de su decisión.

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