La Corte deberá definir las prioridades del CAM

Hasta que quede integrado el consejo asesor, el alto tribunal tendrá en sus manos resolver qué fueros se irán cubriendo en primer término. Son 17 las dependencias que fueron creadas por ley y que aún no hay sido puestas en funcionamiento; algunas de ellas no tienen la correspondiente asignación presupuestaria.
Mientras se avance en la integración del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), otra cuestión estratégica, que dependerá de la Corte Suprema de Justicia, será la de definir, en la actual situación caracterizada por la emergencia, a qué fueros se les dará prioridad para empezar a cubrir (mediante concursos públicos) los cargos que están efectivamente vacantes, cuyo número asciende a 33.

Esta última cifra no incluye los despachos creados por ley, pero que nunca llegaron a ponerse en funcionamiento y que son 17 si se incluyen tres juzgados convencionales (dos por la capital y uno por Concepción) establecidos por la Legislatura en 1996. Muchas de estas dependencias ni siquiera cuentan con la correspondiente asignación presupuestaria. Como la Corte Suprema de Justicia es la que informará al CAM sobre las vacantes que hay, para que este ponga en marcha los procesos de selección, en el alto tribunal, según pudo saber LA GACETA, circulan algunas ideas. Entre ellas, la de que se convoque a concursos por fuero y, según esta hipótesis, comenzarían por el civil y comercial común, y por el penal.

Falta de camaristas

En el centro judicial de esta capital, en el caso de Civil y Comercial Común, hay seis vacantes: cuatro en la cámara, que actualmente funciona con apenas dos miembros, y dos entre los ocho juzgados de primera instancia (los de las I y III Nominación). En Concepción, hay dos vocalías acéfalas en la Cámara de ese fuero.

En materia penal, la conformación del CAM permitirá llamar a concursos para cubrir -por lo menos- cuatro vocalías en la Cámara Penal (hay una quinta vacante, pero la Corte debe expedirse sobre la acción de amparo promovida por la destituida magistrada Alicia Freidenberg con el fin de que la restituyan); dos fiscalías de Cámara; la Fiscalía I de Instrucción, y tres defensorías oficiales (las que ocupaban Teresa Carnival, Jorge Montero y María de las Mercedes Carrizo antes de ser designada fiscal de Instrucción).

En Concepción, están sin sus respectivos titulares los juzgados II de Instrucción y el único Correccional que hay, además de la Defensoría Oficial Nº 2.

Otra prioridad

En el caso del Centro Judicial de Monteros, desde 1995 está previsto que funcionen un Juzgado de Instrucción y de Menores; dos Fiscalías de Instrucción; una Defensoría en lo Civil, Penal y Laboral, y otra de Menores, además de cuatro juzgados (en los Civil y Comercial, en Documentos y Locaciones, en Familia y Sucesiones, y en Conciliación y Trámite Laboral) y una Fiscalía en lo Civil, Comercial y Laboral.

Hace cinco años fueron implementadas las primeras cuatro dependencias antes enumeradas, vinculadas específicamente con el fuero penal. Pero, en vez de dos fiscalías de Instrucción, sólo fue establecida una, razón por la que la única que hay está de turno permanente desde mayo de 2005.

En la Corte Suprema también se baraja la posibilidad de que en las futuras coberturas se dé prioridad a la segunda fiscalía, que ya cuenta con la debida asignación presupuestaria.

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