La Corte avaló el ajuste por inflación

Disminuye así el pago del impuesto a las ganancias de las compañías al señalar que no toda suba de precios es más renta
La Corte Suprema avaló la presentación de balances ajustados por inflación para el pago del impuesto a las ganancias: el alto tribunal estableció que las políticas fiscales no pueden provocar un efecto confiscatorio sobre el derecho de propiedad de los contribuyentes.

La sentencia del máximo tribunal fue dictada en el caso Candy contra AFIP, a última hora del viernes y producirá un impacto favorable no sólo a aquellas empresas que, a partir de 2002, presentaron balances ajustados, sino también de cara a futuros ejercicios, especialmente en años de fuerte alza inflacionaria.

Cabe remarcar que, según la Corte, la empresa Candy probó con un informe contable, que el impuesto que se le pretendía cobrar insumía el 55 por ciento o el 62 por ciento -según diversos cómputos- de la renta, y que ese informe fue respaldado por un peritaje judicial.

Esta es la primera vez que el máximo tribunal se pronuncia en favor de autorizar la indexación en materia de impuesto a las ganancias -el mecanismo de ajuste está prohibido por ley- y parece sugerir que el 35 por ciento es porcentaje razonable de imposición, aunque flexible.

El problema se planteó cuando se salió de la convertibilidad y, a pesar de la devaluación de la moneda que se produjo en 2002, no se habilitó la aplicación de índices indexatorios (el artículo cuarto la ley de emergencia económica 25.561).

Esta situación afectó particularmente a las empresas radicadas en la Argentina, a diferencia de otros países (Venezuela, Brasil, México, Uruguay y Colombia) que sí contaron con normas correctivas que acompañaran los procesos inflacionarios.

La sentencia

Por eso, la firma Candy, una empresa del grupo Arcor, con el patrocinio del estudio jurídico Bruchou, Fernández Madero & Lombardi, presentó una acción de amparo y, tanto el juez de primera instancia como la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán ordenó a la AFIP recibir la liquidación del impuesto correspondiente al ejercicio 2002, con aplicación del mencionado correctivo. Muchos otros jueces aceptaron amparos de otras empresas.

Ayer, el máximo tribunal, con las firmas de Lorenzetti, Elena Highton, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda -Enrique Petracchi votó en disidencia y Raúl Zaffaroni está de licencia- aprobó el ajuste por inflación del balance contable correspondiente a 2002, si la afectación del patrimonio es confiscatoria.

En 2005, en la causa Dugan Trocello, la Corte había rechazado una pretensión similar a la del caso Candy, porque entendió que la inconstitucionalidad no había sido probada y no surgía en forma manifiesta, clara e indudable.

En este caso, como acostumbra a hacerlo, la Corte particulariza algunas circunstancias para tratar de acotar los efectos de su sentencia, la cual, sin embargo, tiene un efecto muy importante a futuro:

* El tribunal "tiene especialmente en consideración que se trata de un ejercicio, el correspondiente al año 2002, signado por un grave estado de perturbación económica, social y política que dio lugar a una de las crisis más graves de la historia contemporánea de nuestro país". Y también señala que "la crisis se vio reflejada en los índices de precios, tanto a nivel mayorista como a consumidor final, cuyos porcentajes acumulados en ese año ascendieron a un 117,96% y 40,9%, según el Indec".

* No es función del Poder Judicial juzgar el mérito de las políticas económicas decididas por otros poderes del Estado.

El Congreso tiene la atribución de elegir los objetos imponibles, determinar las finalidades de percepción y disponer los modos de valuación de los bienes, "siempre que no se infrinjan preceptos constitucionales" y "el derecho de propiedad".

* La clave pasa por "determinar si existe una afectación al derecho de propiedad", es decir, "una absorción por parte del Estado de una porción sustancial de la renta o el capital", lo cual debe ser probado.

* Como tradicionalmente la Corte dijo que el límite de afectación estaba en el 33 por ciento -que estaba referida a otro tributo, el ahorro obligatorio-, en este caso, sobre el impuesto a las ganancias, incluye un párrafo que muestra que ese umbral no es absoluto o inflexible.

"En razón de las cambiantes circunstancias del país e incluso bajo las mismas circunstancias, la diversa relación de determinadas especies de impuestos con el bienestar general puede justificar que la determinación del límite varíe en más o en menos. Ese límite no es absoluto sino relativo, variable en el tiempo."

* Que en la presente causa, la empresa Candy ofreció como prueba un informe especial de contador público: si se determina el impuesto a las ganancias sin aplicar el ajuste por inflación, la alícuota efectiva del tributo por ingresar no sería del 35% sino que representaría el 62% del resultado impositivo ajustado correspondiente al ejercicio 2002, o el 55% de las utilidades también ajustadas, "porcentajes éstos que excederían los límites razonables de imposición". Y ese informe contable fue respaldado por un peritaje.

Consecuencias

* Caso práctico : plazo fijo anual en un banco local por $ 10.000 al 31/12/2001 con un 15% de interés. Inflación 2002: 100%. Sin ajuste, se grava el interés generado ($ 1500) en un 35% de ganancias. Se deben pagar $ 535 cuando, según la inflación anual, perdió capital. Con ajuste: se reconoce como pérdida la exposición a la inflación (100%). El resultado final es una pérdida por $ 8500.

* Alcances : la Corte consideró que el Congreso tiene la atribución de elegir los objetos imponibles, determinar las finalidades de percepción y disponer los modos de valuación de los bienes. Esto es, definir la política tributaria. Pero a la vez puso como límite "que no se infrinjan preceptos constitucionales" y "el derecho de propiedad".

* Factor decisivo : la clave pasa por "determinar si existe una afectación al derecho de propiedad", es decir, "una absorción por parte del Estado de una porción sustancial de la renta o el capital", lo cual debe ser probado.

* Límite confiscatorio : como tradicionalmente la Corte dijo que el límite de afectación estaba en el 33 por ciento ?que estaba referida a otro tributo, el ahorro obligatorio?, en este caso, sobre el impuesto a las ganancias, incluye un párrafo que muestra que ese umbral no es absoluto o inflexible.

* Indexación : desde la AFIP consideraron que la Corte no avaló el ajuste por la inflación. Pero los especialistas sostienen que sí lo hizo. Y mientras desde el organismo recaudador prevén que este fallo no impacte en la recaudación, los especialistas consideran que sí lo hará. El fallo puede provocar nuevos reclamos por parte de las empresas y de los particulares.

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