La Corte: el atajo del gobierno para saltear al Congreso y tomar las reservas

En la Casa Rosada descuentan que la Cámara habilitará la apelación ante la Corte Suprema del amparo que trabó el Fondo del Bicentenario. Confían también en que el máximo tribunal reiterará la doctrina del caso de San Luis y resolverá que es el Congreso quien debe definir el uso de las reservas. Un juego al límite con los plazos procesales para apoderarse del dinero antes que sesione la oposición.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, blanqueó hoy con la brutalidad propia del kirchnerismo la jugada del Gobierno. El funcionario consideró "importante" que hasta tanto el Congreso no trate el decreto de creación del Fondo del Bicentenario, la Corte Suprema "libere" el uso de los fondos.

Randazzo replicó a la perfección el rol que los Kirchner imaginan para el Congreso, esto es discutir sobre hechos consumados, como ocurrió en el caso de Martín Redrado. Es decir, si la Corte "libera" los fondos, el trabajo de los legisladores se limitaría al de un forense, en todo caso opinarán a posteriori si fueron bien o mal gastados.

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Para concretar esta jugada, el gobierno apuesta a la complicidad de la Corte Suprema y cuenta con un aliado de lujo, su titular Ricardo Lorenzetti, que pese a sus discursos altisonantes, todo indica que no tiene previsto poner el cuerpo en una refriega áspera como la que promete el kirchnerismo a quien se interponga entre ellos y una de las pocas cajas que quedan.

En la Casa Rosada ya descuentan, tal como anticipó ayer La Política Online, el voto favorable de la Cámara Contenciosa Administrativa al recurso extraordinario que ayer interpuso el flamante procurador Joaquín da Rocha contra el amparo que trabó el Fondo del Bicentenario.

Al menos los camaristas Sergio Fernández y Luis Márquez ya habrían enviado señales de que concederán el recurso, posición a la que podría sumarse el presidente del tribunal Jorge Morán, según afirmaron hoy a La Política Online fuentes del fuero.

Mientras que la Corte ya dio una muestra contundente que no está en sus planes chocar con los Kirchner por este tema. La semana pasada en su primera actuación luego de la feria judicial, resolvió tirar por la borda la presentación de la provincia de San Luis –con el patrocinio de Rodolfo Barra y Horacio Liendo-, contra el uso de reservas por parte del Tesoro.

Lo hizo con un argumento procesal –no consideró que San Luis tenía legitimación activa para pleitear en esta cuestión-, pero en los hechos falló a gusto de la Casa Rosada. De manera que las fuentes consultadas afirmaron a La Política Online que en esta apelación el máximo tribunal podría volver a tirar la pelota afuera, aduciendo que se trata de una cuestión que debe resolver el Congreso.

Esto que suena absolutamente razonable, escondería sin embargo un artilugio favorable al Gobierno. Es que tal como anticipó ayer este medio, la discusión de fondo es si la Corte considera o no que la aceptación de la apelación tiene efectos suspensivos del amparo. Si avala esta posición estará haciendo exactamente lo que pide Randazzo. Las reservas quedarían "liberadas" hasta que decida el fondo del pleito y en consecuencia Marcó del Pont podría transferirlas al Tesoro.

Y aquí se dispara una carrera contra reloj en términos procesales. Una vez notificados los abogados de la oposición de la apelación que ayer presentó Da Rocha, estos tienen 10 días hábiles para presentar sus argumentos y luego la Cámara resuelve. Esto ubica un posible fallo en la última semana de febrero.

De allí pasaría a la Corte que no tiene plazos, pero que vista la celeridad que le imprimió al caso San Luis podría pronunciarse esa misma semana o en la primera de marzo. Justo cuando el Congreso retoma sus sesiones ordinarias y queda habilitado para analizar el decreto del Fondo del Bicentenario.

Es decir que por una cuestión de horas y según como se muevan los distintos actores las reservas podrían quedar "liberadas" antes que sesione la comisión bicameral que debe expedirse sobre la validez de los decretos de la Presidenta.

Por las dudas, igual el kirchnerismo trabaja sobre una estrategia paralela en el Congreso. Esto es seducir en diputados a la centroizquierda prometiendole el uso de las reservas para políticas "productivas"; y presionar en el Senado a través de los gobernadores a quienes prometer girar más fondos.

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