Cortaron las rutas de ingreso a General Motors

Los empleados decidieron protestar en la puerta de la planta de Alvear luego de que se complicaran las negociaciones en el Ministerio de Trabajo, que extendió la conciliación hasta el 28 de diciembre.
Luego de que los dirigentes de Smata Rosario admitieran este viernes por la mañana que la negociación con General Motors "no da para más", los trabajadores de la fábrica bloquearon las rutas de ingreso a la planta, que está actualmente paralizada. La gerencia de GM desobligó por la tarde a los empleados.

El extenso conflicto que mantiene Smata con la automotriz se volvió a precipitar luego de que las negociaciones en el Ministerio de Trabajo de la Nación no prosperaran. Incluso, ayer la cartera laboral decidió extender del 26 al 28 de diciembre la conciliación obligatoria.

"Si la empresa no cambia de postura pasaremos la Navidad adentro de la planta", afirmó, Gabriel Bianucci, secretario gremial del sindicato.

Según señalaron fuentes del gremio, el clima de las negociaciones se volvió a enrarecer luego de que la empresa siguiera en la postura de que sólo ingresarían en el sistema de suspensiones 330 empleados.

Este grupo está integrado por los 160 operarios de planta que desde hace dos meses fueron apartados de la línea de producción y están abocados a tareas de capacitación. El resto son empleados que tienen contratos vencidos, pero que continúan dentro de la planta amparados por la conciliación obligatoria.

En cambio, el gremio de Smata aspira a que todos los trabajadores de la planta de Alvear tengan estabilidad laboral hasta diciembre de 2009, y que todos ingresen en un sistema de suspensiones rotativas.

Marcelo Barros, secretario general de Smata Rosario, reconoció esta mañana que "la empresa quiere dividir a los trabajadores" de GM. "Nosotros planteamos que contratados y empleados efectivos roten por igual con las suspensiones", apuntó el sindicalista, quien admitió: "Queremos llegar a una solución pero esto no da para más".

"Hace más de 60 días que estamos con este tema y siempre hemos respetado la negociación. Lo que pasa es que la empresa al gobierno le dice una cosa y en la mesa de negociación discute otra", aseguró Barros.

Bernardo García, gerente de Relaciones Institucionales de GM, planteó un panorama totalmente distinto. García consideró que "hubo grandes avances en el marco de la negociación entre la conducción nacional de Smata y la empresa". Aunque evitó dar precisiones sobre las tratativas, el vocero de GM sostuvo que "el próximo lunes hay un nuevo encuentro entre las partes en el Ministerio de Trabajo, donde General Motors espera llegar a un acuerdo".

El conflicto en General Motors se inició a fines de octubre, cuando la firma de capitales estadounidenses envió 435 telegramas de despido, una decisión que quedó suspendida, después de que el Ministerio de Trabajo provincial dictara la conciliación obligatoria.

El gremio de Smata y la empresa iniciaron negociaciones en la sede de la cartera laboral santafesina, pero tras dos prórrogas de la conciliación las conversaciones se desplazaron al Ministerio de Trabajo de la Nación.

Comentá la nota