Cortaron la ruta para pedir Justicia por casos no resueltos en la región

Cortaron la ruta para pedir Justicia por casos no resueltos en la región
ECHEVERRIA: Con el dolor y la impotencia por haber perdido a sus seres queridos, decenas de personas marcharon ayer y cortaron Camino de Cintura y Salta, en la localidad de Transradio, para pedir Justicia por los casos que siguen sin esclarecerse. Muchas causas se cerraron y no hubo ningún detenido por los homicidios. El tránsito permaneció cortado al menos por una hora.
Algunos con lágrimas en los ojos, otros con pancartas y bombos, decenas de personas cortaron ayer Camino de Cintura y Salta, en la localidad de Transradio para pedir Justicia por los casos no resueltos en Esteban Echeverría.

El crimen de Franco Cajal, asesinado a sangre fría a metros de su casa, fue el disparador para que muchas familias de esa zona despertaran la impotencia dormida por haber pedido a sus hijos, hermanos, vecinos o amigos en diferentes circunstancias.

Los manifestantes partieron a las 19.30 de la casa de la familia Cajal, ubicada en Lozano y Santa Magdalena. Desde allí con carteles y mucho dolor pasaron por cada una de las viviendas de los familiares de los crímenes aún no esclarecidos.

En este sentido, el padre de "Franquito" Augusto Schapert explicó que “es importante que la gente salga a la calle a pedir Justicia porque no puede ser que haya tantos asesinos sueltos en el barrio”.

Si bien la familia Cajal está conforme con la tarea de la fiscalia, cuestionaron el procedimiento de la policía: “Todos saben que los hermanos Irrizábal –sospechados del crimen- están en el barrio y cuando llamamos a la comisaría para decir dónde están nos dicen que no los encuentran”.

Y agregó: “Es muy duro contener a Mabel –la mamá de la víctima- y a los hermanitos de Franco porque nos falta la alegría de la casa y vemos su ropita y no podemos comprender lo que pasó".

El 12 de enero Franco llevó a pastar a los caballos de un vecino, quien le daba unos pesos a cambio de esa tarea, lo que al chico le servía para ayudar a su familia. Fue entonces cuando en la esquina de Lozano y Moreno un joven sacó un arma y le disparó. Minutos después el menor perdió la vida.

De la marcha también participaron los padres de Sebastián Gonzalo Bustos, un chico de 18 años que fue asesinado el 11 de diciembre de 2003 en la esquina de Moreno y Montes. “Ese día mi hijo iba caminando con la novia y los hermanos Ledesma lo interceptaron y le dieron un disparo que le causó la muerte”, recordó Domingo Bustos, el papá del joven.

Según el relato de la familia, “varios testigos declararon que Mauro y Mario Ledesma fueron quien mataron a Sebastián pero la Justicia nunca los llamó a declarar”.

“Hace más de cinco años busco que vayan presos los asesinos de mis hijos y no voy a descansar hasta que haya Justicia”, remarcó el padre de la víctima ante la consulta de Info Región.

Cerca de las 20.30 un automovilista intentó cruzar entre los neumáticos que se prendían fuego en la transitada avenida y eso provocó la reacción de los manifestantes que agredieron al conductor.

La familia de Carlos Damián Ventrone –el joven de 25 años secuestrado, torturado y asesinado cuando iba a trabajar en la localidad de Transradio- también estuvo presente en el corte.

Su tía Marta Zangari pidió que “se reabra la causa y se encuentren a los asesinos que están en el barrio”.

También cuestionaron la labor de los policías de la comisaría local y la tarea desempeñada de la fiscal que siguió el caso. “Cerraron la causa a los tres años y no hay ningún detenido”, comentó la mujer con indignación.

Por su parte, la hermana de Marcelo Ricardo Saiaz –un joven asesinado en 1995 por un vecino del barrio que también está en libertad- aseguró que “hay mucha corrupción en el barrio porque todos conocen a los asesinos y se mira para otro lado”.

Así, estas familias, todas de escasos recursos económicos, marcharon ayer, con un dolor inmenso y con la impotencia de no ver a los culpables de la muerte de sus seres queridos tras las rejas.

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