¿Cortaran boletas?

Contrariamente a lo que se cree el oficialismo parece tener claro el panorama electoral por más que algunos títulos intenten meter algo de zozobra.
Ya es historia muy conocida en La Rioja –y en la Argentina en general- que detrás de los titulares hay una intención político-financiera. Si bien Beder tuvo que cambiar la estrategia inicial de montar una polarización entre Yoma y Griselda, astutamente potenció los partidos departamentales para sirvan como aspiradoras ("colectoras" es su nueva designación mediática). Beder sabe que esto le traerà futuros dolores de cabeza pero él quiere asegurar los dos diputados nacionales y si es con un triunfo contundente mejor.

Las cuentas que sacan en el bederista Frente del Pueblo son sencillas: Yoma y Griselda ya comenzaron a salir juntos a ponerse la campaña sobre los hombros; el justicialismo en sus distintas versiones, es el conglomerado que más colectoras tiene a contrario de la oposición que prácticamente llevan listas únicas. Además, razonan, la oposición está fragmentada: si el voto opositor crece (lo que segurísimo va a ocurrir), se va a dispersar en seis candidaturas opositoras. También es casi seguro que aumente el voto en blanco, todo lo cual favorece a los candidatos del oficialismo. En las anteriores elecciones, el justicialismo obtuvo los diputados con unos 80.000 votos y en el oficialismo no ven a un candidato opositor que junte la mitad de esa cifra. Aunque en el radicalismo ven con optimismo el voto castigo, saben que no hay "colectoras" detrás de Julio Martínez.

Otro dato que maneja el oficialismo es que si bien cuesta que el votante justicialista se entusiasme con las postulaciones de Yoma y Griselda (especialmente de esta última), en las encuestas cuando se le pregunta si va a cortar el voto, responden que "no". Históricamente el corte de boleta no ha superado el cinco por ciento y si bien, elección a elección va aumentando, el corte no crece significativamente. Tan internalizado está el "no corte" que ningún candidato opositor sale a impulsar, a enseñar al electorado, cómo se corta la boleta y cómo se coloca el nuevo voto en el sobre.

En el interior, el panorama también se va clarificando para el oficialismo: confía en la fuerza y sobre todo en la necesidad de supervivencia de los intendentes. Estos saben que al duplicarse la cantidad de concejales y diputados, aunque sea por dos años, aparecerán tormentas en sus administraciones y entonces juegan a ganar. Eso fue lo que hizo Fonzalida en Chilecito, aliándose con los bederistas puros Julio Pedroza, la secretaria Nader y el diputado todoterreno Molina. Aunque Rejal también tiene posibilidades pues son tres los cargos que están en juego en la Perla del Oeste.

Siempre en el oeste, la unidad entre el intendente y el diputado –los dos son Páez- promete dar batalla al Oso Chamía que venía bien perfilado. Este sabe que igual llegarà a la Legislatura, pero no es lo mismo ganando que perdiendo. Otro tanto sucede en Chepes donde el intendente y el diputado Guzmán Soria han reafirmado su alianza en vista del desembarco de Alejandra Oviedo. Minuzzi, quien también tenía un horizonte complicado ante Nicolás Martínez asegura que su alianza con los radicales volverá a dar resultado y el sucesor de Joaquín Nieto sería otro radical.

Donde todavía no está clara la cosa es la elección de diputados capitalinos. Pero por la disputa interna del justicialismo. En el oficialismo están casi seguros que obtendrán seis de los siete cargos en juego. Analizan que se van a sacar chispas entre Luna-Pocho-Basso que en realidad esconde una pulseada entre el bederismo puro del Frente del Pueblo detrás de Pocho y Basso y el lunismo-quintelismo detrás de Cacho. Este último sacarà de la manga dos ases: Tere Luna y el Gitano Quintela saldrán los últimos 15 días a caminar y pedir el voto para Luna. Pero desde el bederismo replican: las obras las inauguramos nosotros.

Mientras Beder lucubra nuevos pasos en su gobierno. Está decidido a quitarle la mayoría accionaria a Latinaguas dentro de Aguas de La Rioja y pasarla al Estado. Si bien ahora el secretario Gracia representa allí al Estado, no puede atender todo. El mandatario sabe que hace falta alguien que se ponga al frente de la empresa y a full, para por lo menos menguar en algo la protesta popular.

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