El corso quimilense se muda sin perder su color ni alegría

El corso quimilense se muda sin perder su color ni alegría
Tradición. La celebración es una constante año tras año, más allá de los avatares económicos coyunturales, y la comunidad la vive con entusiasmo que aglutina los afanes de los distintos barrios.
QUIMILÍ, Moreno (C) En forma cíclica, el ámbito en el que se desarrolla el tradicional corso quimilense cambia de ámbito sin menoscabo de una convocatoria multitudinaria, más allá del sector que lo cobije.

La edición 2009 de la tradicional fiesta se desarrollará en la amplia playa de maniobras y estacionamiento de la terminal de ómnibus “General Belgrano”, antaño la no menos tradicional estación del ferrocarril devenida en su nueva función luego del aggiornamiento practicado en su planta funcional.

La fecha prevista para esta gran fiesta serán los días 20 y 21 de febrero, y desde hace un buen tiempo que las batucadas se escuchan en distintos lugares de la ciudad correspondientes a las agrupaciones barriales que formarán parte del desfile de comparsas y otros ingredientes.

El lugar elegido comienza a mostrar una nueva cara a través de las modificaciones que realiza el personal municipal afectado a esas tareas.

De acuerdo a los preparativos especiales que se escuchan en los medios de comunicación, a la hora del pitazo inicial serán de la partida los siguientes barrios: San Martín, Alomo, Colón, Luján, Triángulo y Palomar.

Tradicionalmente el escenario que más se ha utilizado en las décadas que lleva de vida el corso quimilense ha sido la avenida Rivadavia, en el sector comprendido entre Gorostiaga y avenida San Martín.

Alguna vez se probó con la calle Taboada, también hace muchos años transitó el sector oeste de la avenida San Martín y algunos años más acá el sector este.

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