El Corso le ganó al frío y tuvo una colorida apertura

Fue la primera de las seis noches programadas por los Corsos 2010. Una fiesta de menor a mayor, con un espléndido cierre de la comparsa local Bahía-Ba. El frío sorprendió al público.
Un marco de público multitudinario presenció anoche, a la vera del Parque Mitre, la primera de las seis noches programadas por los Corsos Oficiales 2010. Hasta las primeras horas de la tarde, la noche inaugural de la fiesta corrió riesgo cierto de suspensión. El cielo gris plomizo y el pronóstico de lluvia acechando sobre la ciudad obligó a los organizadores a varias reuniones de apuro. Cuando habían fijado un horario tope de las 17 para realizar la evaluación final y confirmar, o no, la programación sabatina, las nubes se disiparon, el sol apareció y las dudas se borraron.

A las nueve de la noche, cuando el desfile se puso en marcha en la esquina de Brown y San Martín, la ola de calor de los últimos días era parte del pasado. El fuerte descenso de la temperatura obligó al abrigo. Pero no impidió que el color y el ritmo de la fiesta terminaran atrapando a todos.

La noche fue de menor a mayor y tuvo su broche final con la aparición de la comparsa olavarriense Bahía-Ba, que ratificó su crecimiento de los últimos tiempos y se llevó una de las mayores ovaciones de la jornada inaugural. En el comienzo, antes que la noche entrara en clima, los locutores Marcelo Manolio y Cristian Di Pino debieron esforzarse para levantar al público. Pero lentamente, el ritmo de los tambores y del baile fueron desatando la fiesta. Bajo el palco, el intendente José Eseverri, en familia, siguió de cerca el desfile, muy cerca de algunos de sus funcionarios, como el jefe de Gabinete, Héctor Vitale; y secretario de Desarrollo Social, Eduardo Rodríguez; y el subsecretario de Cultura, Diego Lurbe.

El corsódromo se extendió entre San Martín y Alvaro Barros. De uno y otro lado, las sillas que se ofrecieron a un precio de 2 pesos se fueron ocupando rápidamente. Los más grandes, sentados. Los adolescentes y los chicos, caminando o corriendo más atrás, con tarros de espuma en mano para sumarse a una "guerra" que terminó después de la medianoche. Cada uno costaba 5 pesos y el que no lo tiraba a la calle vacío tenía premio: podía canjearlo por un número para el sorteo que llegará la última noche, con premios como una bicicleta y dos reproductores mp5.

El telón se levantó con la pasada del Rey Momo, el pintoresco arlequín hecho por docentes y alumnos de Artes Visuales, con su sombrero de cuatro picos, que será quemado en la noche final. Enseguida, el color de la murga Arrebatando Lágrimas, la esmerada galería de estatuas del Colegio Estrada, con sus columnas y su fuente de agua.

Detrás, los chicos de los Centros de Día y Callejeadas, con su línea de tambores, sus bailarinas y su pedido de "un mundo en el que entren todos los mundos". Más atrás, un poco de humor con "El Diablo", la parodia del millonario del momento Ricardo Fort, y un parto en vivo. Y enseguida la llamativa carroza de la Sociedad de Fomento Amoroso, un homenaje a los Hermanos Rossi. Después, más baile, al ritmo de la comunidad boliviana y los Caporales, Sangre Morena.

Desde Azul llegó la carroza del velero ambiental, construido con botellas plásticas, y un mensaje de cuidado al medioambiente.

Más música y baile con la batucada "El color de tu corazón"; otra divertida carroza de Sierra Chica, recreando la serie televisiva Casado con Hijos, y música en vivo de Sandro. Enseguida, la banda de cumbia de la ESB de Villa Aurora, con los pibes tocando sin descanso; y el "Tren de los Inmigrantes", de la Sociedad de Fomento 12 de Octubre y su homenaje a las colectividades que habitan en la ciudad.

La noche siguió "Derramando Alegría", la comparsa compuesta por chicos de los barrios Facundo Quiroga I y II; otro toque de humor con la carroza "Evolución Gauchesca", de Villa Aurora; el Rey del Carnaval; y el pasaje de la sólida y trabajada comparsa de Gabriel Antonio, con un lucido vestuario.

"El grito de los barrios" pasó con los chicos del club El Provincial; los Talleres Protegidos con su carroza de Peter Pan; y la batucada Daii Yará, que protagonizó otro de los momentos más calientes y movidos de la noche. En su paso por el palco, dos bailarinas de la formación invitaron a sumarse al secretario de Desarrollo Social, Eduardo Rodríguez, quien durante un par de minutos se integró al elenco.

La Sociedad de Fomento Coronel Dorrego, el Club Luján, la alegría de los adultos mayores de Verano Dorado, la carroza de Josefa Casán, los Caporales, las aspirantes a Reina del Corso y el enérgico final de Bahía-Ba compartieron el tramo final del desfile.

Miles de olavarrienses le hicieron frente al frío inesperado de la noche. Y los organizadores, preparados para tanto público, habían dispuesto un fuerte operativo de seguridad, con 40 efectivos policiales, personal de Control Municipal encargándose del tránsito, un vallado sobre toda la margen derecha del arroyo Tapalqué, los Bomberos Voluntarios con una guardia, los buzos tácticos del Grupo Biguá, y un servicio de emergencias médicas coordinado por el Hospital.

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