Corrupción policial:Llamado de atención del ministro Superti al procurador Bassó

El ministro de Justicia y Derechos Humanos dijo que el jefe de los fiscales no respondió un pedido que le hizo el gobierno para que otorgue prioridad a la persecución penal de la corrupción policial.
Los casos de corrupción policial denunciados en los últimos meses motivaron que el Poder Ejecutivo de la provincia decidiera crear la Secretaría de Control de Seguridad, que quedó a cargo del ex fiscal federal, Gonzalo Armas. En ese contexto, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de Santa Fe, Héctor Superti, manifestó que para luchar contra las irregularidades dentro de las fuerzas del orden pública no alcanza el trabajo del gobierno, sino también el apoyo que brinden los poderes Legislativo y Judicial.

En diálogo con Diario UNO, el funcionario santafesino indicó que "cuando se anunció la puesta en marcha de esta secretaría de control de la Policía y del Servicio Penitenciario se hizo hincapié en que controlar a este tipo de instituciones es algo muy delicado y muy difícil porque hay una frase que lo sintetiza: «Quién cuida, al que cuida»". Al respecto, se quejó de la poca importancia que el procurador general de la Corte, Agustín Bassó, le otorga a la persecución penal de la corrupción en la Policía de la provincia.

"Nosotros siempre pensamos que el control de las fuerzas de seguridad es una tarea del Estado que la deben llevar adelante los tres poderes, no solamente el Poder Ejecutivo. Desde el punto de vista del Poder Ejecutivo, la creación de esta secretaría creo que es el aporte más valioso que pudo darse, donde el perfil de quien está a su cargo demuestra que no es una persona ni en actividad ni retirado de las fuerzas, que conoce del tema y que hasta la fecha dio pruebas acabadas de su honestidad", dijo Superti.

"Pero pensamos -continuó- que eso solo no basta, por la cantidad de personal policial y del Servicio Penitenciario que hay, y por la propia tarea que ellos realizan. Por eso, después de la creación de la secretaría (de Control de Seguridad) nosotros convocamos a los otros poderes y de esa línea de ideas se le pidió a la Legislatura que nombre una comisión bicameral de seguimiento y esto no es un tema menor, quien se anima a generar una oficina de control de las fuerzas le pide a diputados y senadores que controlen esa oficina".

"En segundo lugar, y en esto también quiero ser muy claro, en aquella oportunidad se le mandó una nota al procurador de la Corte (Agustín Bassó) pidiéndole que en el ejercicio de las facultades que tiene, fundamentalmente luego de una reforma de 2003, en la cual se aprueba que el procurador puede establecer prioridades en la persecución penal en las distintas circunscripciones judiciales, pida ahora a los fiscales que presten mayor atención a la investigación y juzgamiento de todos los delitos que directa o indirectamente se vinculen a este concepto genérico que conocemos como corrupción policial", manifestó el ministro.

No obstante, la nota emanada por el gobierno provincial para que se investigue "concretamente, el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos, cohecho, exacciones ilegales, apremios ilegales, etcétera", todavía no fue contestada por parte de Bassó.

El procurador general de la Corte es el jefe de los fiscales según la legislación vigente y debiera dar instrucciones claras para que se indaguen responsabilidades penales en casos de corrupción policial, plantea Héctor Superti.

"La justicia Penal tiene como motor a los fiscales, y si el procurador da prioridad a este tipo de causas, creo que vamos a poder avanzar muchísimo en el tema y si no da prioridades a este tipo de causas, bueno, por más que a nivel administrativo se avance no vamos a llegar a lo que es más importante, que es la fuerte aplicación de la ley penal en aquellos policías que delinquen usando un uniforme, que deben honrarlo de otra manera y no cometiendo delitos", expresó el funcionario.

-¿Y la figura de Asuntos Internos qué papel juega en el control policial?

-La figura de Asuntos Internos queda, pero ahora bajo lo que sería el control de la secretaría. Pero vuelvo a insistir, a nosotros nos parece muy importante el abordaje en la investigación que tiene que tener encargada la persecución penal y que debe hacerla el procurador a través de los fiscales.

También, el ministro de Justicia manifestó que los "delitos que pueden tener que ver directa o indirectamente con la corrupción", como lo es el "enriquecimiento ilícito de esos policías que tienen un sueldo relativamente modesto y luego tienen un tren de vida o exhiben bienes que en principio no estarían acorde con esa retribución, es uno de los delitos que se pusieron en la reforma penal como de juzgamiento oral obligatorio. Es porque es muy importante el control popular en el juzgamiento de estos delitos y la oralidad hace que este control popular opere", dijo.

"Y cuando haya juicio de uno de estos tipos de delitos, que la presencia de la gente controlando la publicidad de los actos de gobierno también colabore. De la misma forma que puede colaborar la gente haciendo las denuncias de los delitos que conoce", añadió el responsable de la cartera judicial a Diario UNO.

"Si queremos encarar realmente lo que se conoce vulgarmente como corrupción policial, creo que tiene que ser una abordaje de los tres poderes y de la propia sociedad. El Poder Ejecutivo a través de organismos como el que se puso en marcha; el Poder Legislativo controlando a esta secretaría y, fundamentalmente, el Ministerio Público, que hoy integra el Poder Judicial, dándole prioridad en la investigación y juzgamiento de los delitos que se investigan sobre corrupción policial", explicó el especialista.

-¿Pero el procurador puede con el actual sistema penal intervenir en este tipo de temas?

-Debemos rescatar que aún hoy, con la legislación vigente, con la reforma de diciembre de 2003, con la filosofía que debe tener un Ministerio Público Fiscal, creo yo que podrían encararse temas con otro tipo de estrategias, con otro tipo de visiones. Ya la nueva ley de implementación les permite ir repensando (al procurador y a los fiscales) la manera de funcionar y además hay que tener presente que la función hace al órgano, es decir, acá los cambios normativos son importantes pero los cambios culturales lo son aún más. Aún con las leyes vigente mucho más es lo que se podría diseñar desde el Ministerio Público en la persecución penal.

Asimismo, Héctor Superti, indicó que todos los cambios en la Justicia santafesina tienen que ver con una integralidad. En tal sentido, puso como ejemplo al proyecto de ley de protección a testigos, que está siendo analizado por las comisiones respectivas en la Cámara de Diputados de la provincia.

"Mucha gente que conoce actos de corrupción no los denuncia porque tienen miedo. Bueno, recuerdo que en el programa que está proyectado las fuerzas de seguridad que tienen que cuidar la integridad física de los testigos no dependen del jefe de Policía, van a depender directamente del ministro de Seguridad, del poder político. Lo mismo que ocurre con los delitos de lesa humanidad, con el programa de protección a testigos, que la fuerza que se creó para proteger la seguridad física no depende del jefe de Policía sino que depende del ministro (en este caso Daniel Cuenca)", finalizó el titular de Justicia y Derechos Humanos.(Uno)

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