Corrientes: el gobernador habló con el empresario poco antes de que muriera

Y justificó que, como no ubicó al jefe policial, mandó a funcionarios al lugar del hecho.
El gobernador Arturo Colombi admitió ayer por escrito haber tenido contacto telefónico con el empresario Hernán González Moreno minutos antes de la que se estima fue la hora de su muerte de un balazo en la cabeza el pasado 2 de octubre, desatando una tormenta política y una investigación judicial de imprevisibles derivaciones.

Colombi contestó ayer el cuestionario de 17 preguntas que por escrito le presentaron los fiscales que investigan la muerte del empresario de 28 años que conducía la "Agencia Corrientes", una suerte de Télam local, similar a otras que funcionan en otros puntos del país y por las cuales pasa la exclusividad de la información y la pauta publicitaria oficial.

En dos carillas, Colombi respondió a las preguntas de manera "clara", según los mismos fiscales que ya pusieron el testimonio en manos del juez que entienden en la causa.

Dio detalles de su relación con González Moreno y dijo que lo vio por última vez el 1 de octubre a la tarde, y que en esa oportunidad no lo notó preocupado ni le comentó sobre supuestas amenazas.

De acuerdo a lo que trascendió de altas fuentes judiciales, el gobernador correntino confirmó que entre las 23 y 23.30 de ese día recibió un llamado de González Moreno durante el cual le habló de las amenazas y se dijo "quebrado" con temor porque durante el viaje a Buenos Aires de sus hijos le habían estado sacando fotos como una manera de intimidación hacia él.

Colombi agregó en su declaración que intentó localizar al jefe de la Policía de la provincia pero no lo logró, llamando entonces al jefe de su custodia, Juan Gerardi, a quien le pidió que fuera junto al director de información pública, José Luis Zampa, y un hombre más de la policía, a buscar a González Moreno.

Las fuentes judiciales agregaron que González Moreno habría identificado al autor de las amenazas con un seudónimo que los fiscales mantienen en reserva.

Los dos funcionarios y el policía estuvieron entre los primeros en llegar al lugar donde fue hallado González Moreno muerto de un balazo en la cabeza, dentro de su Toyota Camry negro, con el motor en marcha, las luces interiores encendidas y los vidrios bajos. Eran alrededor de las 3.30 del viernes 2 de octubre y restaban 48 horas para las elecciones que definirían al futuro gobernador de Corrientes.

En un principio, el oficialismo había abonado la hipótesis de que el empresario había sido amenazado por allegados a Ricardo Coloombi (primo del gobernador y quien finalmente ganó las elecciones), pero ahora, según trascendió, Arturo no lo habría involucrado. La otra versión inicial, tampoco sin confirmar, es que González Moreno tendría problemas con la Justicia por un supuesto manejo irregular de la pauta oficial y que esto podría salpicar al oficialismo local. Esta teoría, claro está, era la que impulsaba el sector de Ricardo Colombi.

En medio de la investigación, Arturo Colombi viajó a Buenos Aires y luego de algunas reuniones con funcionarios kirchneristas, se produjo un llamativo "cambio de postura" de una senadora que le responde, que al principio se oponía y luego terminó apoyando la ley de medios.

Las declaraciones por escrito del gobernador fueron giradas ayer mismo a Goya para ser incorporadas al expediente que ya está en manos del juez Carlos Balestra, quien aguarda además el resultado de las pericias al arma que se están realizando en la provincia del Chaco.

Fuentes judiciales admitieron que en las próximas horas se podrían además decidir nuevas pericias, esta vez sobre el vehículo de González Moreno que se encuentra depositado en la Unidad regional II de Goya. Los investigadores creen que dentro del coche pueden llegar a hallarse algunas de las pistas que permitan establecer si se trató de un suicidio inducido o de un homicidio. Las huellas de sangre y los elementos hallados adentro pueden ser pistas importantes en ese sentido.

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