Corrientes: Los Colombi y un duelo de familia por el poder provincial

Arturo, cobista, va por la reelección. Ricardo, de la UCR, quiere volver. La elección es el 13 de setiembre.
Para Corrientes los tiempos electorales aún no se han acabado. Es que por delante tiene la única elección a gobernador que se realiza este año en el país, producto de la alteración del calendario por las intervenciones federales que concluyeron en el 2001. El 13 de setiembre tendrá lugar la primera vuelta electoral y si la tendencia de paridad entre el gobernador y su antecesor se mantiene, el poder provincial se definirá en ballottage, el 4 de octubre.

El antecedente inmediato es el de los comicios legislativos del 28 de junio, con un triunfo muy ajustado -menos de 2 puntos- del oficialismo, alineado con el vicepresidente Julio Cobos, sobre el frente que armó el radicalismo orgánico. Pero este capítulo, además de enfrentar a ambas fuerzas, tiene un condimento especial: el duelo entre los primos Arturo y Ricardo Colombi. El gobernador, que va por la reelección, frente a su antecesor y mentor político.

Hay más. En segundo plano y como un vestigio de antiguas trifulcas dinásticas, se da la pulseada entre los hermanos Raúl "Tato" Romero Feris y José Antonio "Pocho" Romero Feris. Dos ex gobernadores que se reparten las simpatías por los Colombi. Tato apoya a Arturo y Pocho a Ricardo, quien lleva de candidato a vice a otro ex mandatario provincial, el destituido Pedro Braillard Poccard.

Es que la historia en la provincia vuelve a repetirse. En los 90, el menor de los Romero Feris, Tato, rompió con Pocho, el mayor, para formar su propio partido. Luego, Tato fue procesado y condenado bajo cargos de corrupción.

Arturo Colombi, jaqueado por denuncias penales, llegó al poder en el 2005 de la mano de su primo Ricardo, quien no había lograro reformar la Constitución para intentar la reelección. Arturo sí lo consiguió, después de romper lanzas con Ricardo acusándolo de querer "armarle el gobierno".

La repuesta no se hizo esperar: el primo mayor, desde afuera del poder -ocupó bancas en el Congreso y la Legislatura provincial- juró cuando su primo llevaba menos de tres meses de gestión que "voy a ser gobernador en el 2009".

Las relaciones se fueron tensando y ni siquiera un intento conciliador de Cobos -los Colombi fueron parte del radicalismo K- tuvo éxito. Como sucede en estos casos, el gobernador pidió a sus funcionarios que se definan: con él o con Ricardo. No había lugar para leales a su primo en el gobierno.

En campaña, Ricardo acusa de "traidor" a su primo por "alejarse de los principios" del Frente de Todos que fundaron. Arturo, que no realiza actos proselitistas, culpa a su primo de "poner trabas" a su gestión y busca mostrarse más activo que su antecesor inaugurando algunas obras y saturando los medios con publicidad oficial.

Las encuestas pronostican un final ajustado. Zuleta Puceiro da ganador a Ricardo por 35,2 a 31,7% por ciento y Encuestadora del Nordeste a Arturo Colombi por 40,16 a 31,79%. El kirchnerista Fabián Ríos queda rezagado.

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