Corrientes fue clave en el conflicto del campo

Los productores correntinos retomaron en los últimos días mañana las protestas en las rutas para reclamar un cambio en las políticas nacionales productivas que han llevado al sector a un profunda crisis.

Desde que inició el conflicto entre el campo y el Estado Nacional, Corrientes tuvo un papel fundamental en la 'guerra gaucha'.Como algunos lo llaman, tal es así que hoy hay una distancia abismal entre la Provincia y la Nación. Manifestaciones en Curuzú Cuatiá, Saladas, Mercedes, Goya y Santo Tomé y en diferentes puntos de la provincia junto con cortes de ruta fueron lo que más caracterizó al 2008.

El motivo no son sólo las retenciones aplicadas a la agricultura, sino también la imposibilidad de exportar tanto carnes como cereales y el congelamiento de los precios de la ganadería.

Con miles de productores que han padecido primero las políticas nacionales y luego una sequía mortal, las distintas asociaciones han resuelto retornar el camino de la protesta para lograr que las autoridades atiendan sus planteos.

Mi voto no es positivo, dijo Cobos

El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, votó finalmente contra las retenciones móviles y desempató en favor de la oposición y del campo la votación en el Senado.

El mendocino pretendió, antes, evitar tener que pronunciarse y solicitó un cuarto intermedio e hizo un llamamiento a los jefes de los bloques para que hicieran modificaciones en sus posturas con el fin de llegar a un proyecto consensuado.

"Vamos a pedirle que haga uso de la facultad que otorga el reglamento, este debate está agotado, el Congreso ha hecho un esfuerzo extraordinario para buscar lo que usted plantea, el consenso", argumentó Miguel Angel Pichetto, tras lo cual, lacónico, le dijo a Cobos: "No me gustaría estar en su lugar".

En el mismo sentido, Ernesto Sanz, jefe del bloque radical, se mostró a favor de "resolverlo esta noche".

A continuación el vicepresidente de la Nación retomó la palabra. “Desde lo político, desde la institucionalidad, dicen que tengo que acompañar por el riesgo que esto implica. Mi corazón dice otra cosa”, empezó su segundo discurso Cobos.

Y antes de votar en contra del oficialismo, argumentó su justificación. “Es uno de los momentos más difíciles de mi vida. No persigo ningún interés. La presidente me va a entender porque no creo que sirva una ley para solucionar el conflicto. La historia me juzgará no sé como. Pero quiero que esto se entienda. No puedo acompañar . Actúo conforme a mis convicciones. Le pido a la presidenta que envíe un nuevo proyecto. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo”, concluyó el vicepresidente de la Nación.

Horas de tensión, últimos minutos dramáticos

En un final cabeza a cabeza, y luego de más de 16 horas de debate, la bancada kirchnerista no logró la mayoría necesaria para aprobar el proyecto oficial. Ambos bandos quedaron empatados en 36 votos, por lo que debió ser el vicepresidente Julio Cobos quien definió la elección.

La incertidumbre se mantuvo hasta el final, sobre todo cuando se conoció que el senador radical Emilio Rached no votaría a favor del proyecto oficial. Hasta ese momento, el Gobierno festejaba la definición favorable a las retenciones de Ramón Saadi, considerado el último indeciso.

Los discursos de los dos últimos legisladores, por la oposición el radical Ernesto Sanza, y por el oficialismo, Miguel Pichetto, tuvieron tonos dramáticos.

Sanz, senador radical por Mendoza, instó hoy al vicepresidente Julio Cobos que ‘piense en el país‘ y vote ‘en contra‘ de la resolución 125 del oficialismo por las retenciones.

Sanz le habló ‘de mendocino a mendocino‘ y expresó que ‘ojalá Dios lo ilumine porque muchas cosas están en juego en la Argentina‘.

También resaltó que Cobos cumplió en el último mes un rol de ‘grandeza, autonomía e independencia‘ y le reclamó que repita esas cualidades en su posible voto de desempate.

Miguel Angel Pichetto, por su parte, afirmó que en el debate que se da en la Cámara Alta ‘está en juego la autoridad institucional".

Este debate no es solamente económico, de recursos, de dos mil millones de dólares, de intereses. Es un debate de poder donde está en juego la autoridad institucional‘, enfatizó el senador, el último orador antes de que se vote el proyecto oficial de retenciones.

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