El correo es privado

Por Diana Sahovaler de Litvinoff.

El chico, como todo ser humano, tiene derecho a tener su intimidad, aquello que es privado.

El chico, como todo ser humano, tiene derecho a tener su intimidad, aquello que es privado. Es cierto que cuando es chico se le dice que tiene que ser transparente con sus padres, pero a medida que crece va aprendiendo que hay cosas que se las tiene que guardar para él. Si un chico les cuenta todo a sus padres, no crece. Que el chico tenga su privacidad no significa que los padres no tengan que estar atentos a lo que hace, con quiénes se relaciona y cuáles son sus criterios, pero el correo privado es privado, aunque a veces nos parezca que lo de los chicos tiene menos importancia. Un hijo no es propiedad de los padres. No tenemos que someterlos a un control tipo Gran Hermano para ver lo que hacen hasta en el baño, sino que hay que estar atentos. Los padres no podemos estar las 24 horas sabiendo qué hace y qué no hace. Sí tenemos que cuidarlos y ponerles límites. Tenemos que transmitirles que en internet se puede encontrar diversión, pero que también hay un grado de exposición muy importante. Hay que decirles que nunca pongan datos íntimos, personales, porque la web es como una puerta abierta, donde no sólo puede meterse un amigo, sino también un delincuente. Que no haga citas con gente que no conoce, especialmente si es un menor. También tienen que cuidar qué tipo de fotos sube porque las puede ver mucha gente que no las interpreta del mismo modo que él.

Psicoanalista de APA y autora del libro "El sujeto escondido en la realidad virtual".

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