Corpico no conectará ni el agua potable ni la electricidad en el nuevo barrio de viviendas del IPAV hasta la semana entrante

El apuro del gobierno provincial para entregar un barrio que fue adjudicado hace casi tres años y que provocó airosos reclamos y hasta manifestaciones de los adjudicatarios, tiene un nuevo escollo: la imposibilidad técnica de entregar las viviendas con los servicios de agua potable y saneamiento urbano.
Las redes de agua potable tienen pérdida y no pueden ser habilitadas y las de energía eléctrica no cumplen con las condiciones de seguridad exigidas para ponerlas en funcionamiento. Así lo anunciaron Miguel Langé y Carlos Rolero, presidente y vicepresidente del Consejo de Administración de Corpico, junto al ing. Juan Carlos Mecca, gerente del Área de Agua Potable y la ing. Graciela Antenucci, encargada del Área de Energía Eléctrica.

Responsabilidades

Langé dejó en claro que la responsabilidad de que no se conecten los servicios no corresponde a la cooperativa sino a la empresa.

"Para nosotros no es grato brindar esta información pero tenemos que hacerlo porque en estos días hemos escuchado algunas voces que planteaban la responsabilidad de Corpico en este tema, y queríamos, en ese sentido, dejar establecido con claridad que los problemas son de carácter técnico y ajenos a la responsabilidad de la cooperativa", afirmó.

Respecto a las fallas en la red de energía eléctrica, se explicó que se informaron a la empresa el 16 de septiembre. Pasó más de un mes y aún persisten.

Cuando la prensa consultó si desde el gobierno provincial se habían comunicado con Corpico en esta semana para llegar a la entrega satisfactoria de las viviendas, Langé dijo que están en comunicación directa con la Municipalidad y el gobierno provincial, pero en este caso, no se consultó.

"Quizás hablaron con la empresa constructora y ésta les aseguró que terminaban. La verdad desconocemos cuáles fueron las conversaciones, si las hubo, porque las tareas esas las hace siempre la empresa, Corpico sólo inspecciona", afirmó.

La cuestión de la energía eléctrica

Antenuccci explicó que la infraestructura eléctrica del barrio comprende redes de baja tensión y una subestación transformadora a construir. "Las redes de baja tensión, si bien están construidas, aún no están conectadas y algunos sectores tienen fallas de aislamiento. La cooperativa, lo que hace en estos casos es, cuando la empresa constructora lo solicita, verifica cuál es aislamiento de los distintos tramos de línea. Lo que no se ha cumplido a la fecha, es reparar las fallas que se indicaron el 16 de septiembre", dijo la ingeniera.

Además, Antenucci explicó que "hay tramos de línea que aún no están conectados. En estas dos localizaciones, la red que alimenta de una subestación existente una parte de las 60 viviendas, y una subestación que venía incluida dentro de la obra a realizar que, al día de hoy, está en construcción".

A ello hay que agregar que hay tramos de líneas que se han construido sin la verificación de Corpico. "Cuando ellos nos pidan, debemos ir, hacer sondeos para verificar que se hayan respetado todas las condiciones de seguridad. No son temas menores, no por apurar la finalización de la obra hay que descuidar el tema de la seguridad", explicó.

La cuestión del agua potable

Por su parte, el ingeniero Mecca, explicó que "para habilitar la obra se exige una prueba de hermeticidad hidráulica, es decir que las cañerías estén funcionando perfectamente. Y se exige llevarlas a 9 kg. de presión. Esas pruebas se realizaron y todavía no dieron positivas. Tenían pérdidas las cañerías y está nuestro inspector de obras permanentemente en contacto con la empresa para ver si se solucionaban los inconvenientes que tenían en las instalaciones".

Así, si hoy se lograba la hermeticidad, se haría la prueba a última hora. "Hay que dejarla hasta el otro día manteniendo la presión para asegurarnos que no existan pérdidas. –explicó el profesional- Y una vez realizado eso, hay que hacer la limpieza y desinfección de las cañerías, por una cuestión de seguridad durante 24 horas. Y después hay que hacer el enjuague de las cañerías para recién poder habilitarlas".

En conclusión, aún si todas las pruebas resultaran positivas, imposible la conexión de agua potable antes de los tres días hábiles.

Además, la empresa "tiene que construir dos empalmes para las redes existentes nuestras, ubicados en las calles 33 y 44 y 33 y 48. Esto se lo dijimos por nota a la empresa. Incluso que si les faltaba algún elemento de conexión, se los podíamos proveer nosotros".

La Municipalidad

Antenucci explicó además que "existe una inspección de la Dirección de Inspección de la provincia. Nosotros, todo lo que sea avance de los trabajos, fallas, cualquier correspondencia que mantenemos con la empresa constructora, normalmente va una copia a Inspección y a la Municipalidad. Desde hace un tiempo, la gente de Desarrollo Urbano nos pidió estar al tanto de los trabajos para ver ellos también el panorama".

La construcción del barrio ubicado entre calles 29 a 33 y 44 a 500 fue iniciada por Casella S.A, luego abandonada por problemas financieros, se llamó nuevamente a licitación y se anunció su entrega en marzo de este año. Luego, en junio, en agosto y por último el 31 de octubre.

Ayer por la mañana, se indicó a los adjudicatarios que no se iban a entregar las llaves hasta dentro de 15 días. Esto provocó una pequeña manifestación por la tarde y el anuncio de escrache para hoy en instalaciones del IPAV.

El gobierno apuró entonces la entrega y anunció que se realizará entre el jueves, viernes y sábado, sin acto formal.

Sin embargo, no están las condiciones técnicas en cuanto a los servicios de agua potable y energía eléctrica para habilitarlas. ¿Estarán en condiciones el resto de la infraestructura que significa una vivienda?

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