Corea del Norte advirtió que cualquier sanción de la ONU por lanzamiento de satélite podría provocar el quiebre de relaciones

Corea del Norte advirtió que cualquier sanción de la ONU por lanzamiento de satélite podría provocar el quiebre de relaciones
Corea del Norte advirtió que cualquier discusión de la ONU para imponerle sanciones por el próximo lanzamiento de un artefacto será considerada como una "acción hostil" que puede provocar el rompimiento de las negociaciones diplomáticas sobre su desarme nuclear.
"A partir del momento en que el acuerdo del 19 de setiembre quede caduco por ese tipo de iniciativa, las negociaciones de seis países (sobre el programa nuclear norcoreano) ya no tendrán razón de ser", afirmó el ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA.

La cancillería ya había advertido el martes que la aplicación de sanciones en la ONU cuestionaría la declaración conjunta del 19 de septiembre de 2005 entre los seis países que desde 2003 discuten la cuestión del programa nuclear norcoreano.

Esos países son Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia, Japón y China.

Además, ratificó el plan de lanzamiento de un satélite experimental de comunicaciones y llamó "traidor" al gobierno de Seúl, pese a las advertencias de Estados Unidos y Corea del Sur, que analiza el envío de un crucero de combate al Mar del Japón.

Pyongyang confirmó que el lanzamiento está vinculado con sus planes espaciales, que según asegura tienen fines "pacíficos", y desestimó el reclamo de Washington, que impulsará sanciones en Naciones Unidas.

La agencia oficial KCNA reportó, en base a informes del diario Minjoo Choson, que "la realización y el lanzamiento del satélite es el resultado de la combinación de ciencia moderna y tecnología".

Corea del Norte advirtió que no cederá a las "presiones de Corea del Sur y sus aliados", que reclaman la cancelación de ese plan de lanzamiento.

Seúl, reportó la agencia Yonhap, evalúa el envío de un crucero de combate de 7.600 toneladas al Mar de Japón, con el objetivo de supervisar actividades militares norcoreanas.

Una fuente del ministerio de Defensa de Seúl dijo que la nave "Sejon el Grande", que puede transportar un arsenal de 120 misiles, conducirá "actividades de control" en esas aguas.

La nave se sumará a cuatro cruceros de combate estadounidenses y japoneses que se encuentran en el área.

El portavoz del ministerio de Defensa de Seúl, Tae-won Jea, advirtió que el plan de Pyongyang constituye "un desafío y una provocación graves" para la seguridad y estabilidad de la región.

El diario Minjoo Choson, vinculado al gobierno de Pyongyang, acusó a Corea del Sur en un editorial de tener en el gobierno a un "grupo de traidores", por haber expresado el apoyo de Seúl a sanciones en Naciones Unidas.

El gobierno del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, "está mostrando su verdadero rostro insultando a sus hermanos", sostuvo el mismo documento.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, manifestó que el lanzamiento incurrirá en una violación de la resolución 1.718 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que prohíbe a Corea del Norte la venta y experimentación con armas.

Washington volvió a pronunciarse tras un reporte de la agencia japonesa Kyodo, según el cual Corea del Norte instaló lo que se presume puede ser el misil de largo alcance Taepodong-2 en la rampa de lanzamiento en Musudanri.

El misil Taepodong-2 puede transportar una cabeza nuclear y alcanzar objetivos en Alaska y Hawai.

El lanzamiento, según informó Corea del Norte a organismos aéreos y marítimos internacionales, está previsto entre el 4 y el 8 de abril, en un plan experimental de su satélite de comunicaciones.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Corea del Sur consideran, sin embargo, que se trata de una prueba con un misil intercontinental, que desestima el avance de las conversaciones entre seis países para el desmantelamiento de las plantas nucleares de Corea del Norte.

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