Cordobeses van con sus ladrillos a Punta del Este

En busca de otros mercados, las empresas apuntan a Uruguay, una plaza que atrae también a inversores a los que se les garantiza una rentabilidad mínima anual de 6%.
La tendencia comenzó hace un año y se va consolidando. Desarrollistas inmobiliarios cordobeses desembarcan en Uruguay, más precisamente en Punta del Este, en busca de mercados más estables que, además, les permiten tentar a inversores argentinos. De seguro en los próximos meses ya que el municipio de Maldonado tiene todo listo para eximir de tasas, contribuciones y derechos municipales a las nuevas obras que se inicien hasta la primera escrituración. Ese es el próximo estímulo que instrumentará como fomento adicional para nuevos emprendimientos.

Edisur y Bybest son las que están haciendo cabeza de playa con dos torres Premium la primera -que ya está vendiéndolas y a buen ritmo, según explica el director Rubén Beccacece- y un edificio de 70 departamentos la empresa que involucra a Boetto y Buttigliengo y Estructuras.

Hace unos días, en un seminario sobre Oportunidades de Inversión en la Región, Oscar de los Santos, intendente de Maldonado, insistió en que el Estado debe asegurar "la infraestructura, reglas de juego claras y estímulos para la inversión". Esos son, precisamente, los factores que atraen a los cordobeses. Beccacece enfatiza, sobre todo, la mirada de largo plazo que tienen los uruguayos para ayudar a la sustentabilidad de quienes apuestan al país.

En ese contexto Maldonado lanzó una licitación para la construcción de un centro de convenciones y predio ferial para Punta del Este y avanza en el plan estratégico para posicionarla como Ciudad Universitaria para el año 2020.

El precio base del metro cuadrado de un departamento en la estrella de la costa uruguaya es de 1.800 dólares y el valor va creciendo, por supuesto, a medida que la construcción se acerca a la primera línea de playa y a las comodidades ("ammenities") que ofrece el edificio. En los Premium el metro cuadrado puede alcanzar los 4 mil o 4.500 dólares.

Los expertos consideran que en los próximos dos años esos precios podrían subir el 20 por ciento, y se animan a garantizarle a los inversores una rentabilidad de seis por ciento anual.

Según datos de Edisur y de inmobiliarias cordobesas que comercializan Uruguay, esa es una plaza que atrae a los argentinos. "Evalúan que es una buena oportunidad, en un destino que no pasa de moda y, además, la usan ya que ellos mismos suelen pasar unas semanas allí", dice Beccacece. Además, claro, optan por esta alternativa como una caja de seguridad en ladrillos.

Explosión

En los últimos años la construcción en Punta del Este es motor de crecimiento. Entre 2007 y 2008 incorporó 90 mil metros cuadrados terminados a la venta. Además, los precios llevan cuatro años de subas permanentes y nadie espera que esa curva se corte.

Ramón de Isequilla Real de Azúa, director de Destino Punta del Este, recalcó –en su exposición en el seminario sobre inversiones- la consolidación del hotel Conrad y su efecto sobre el movimiento en la ciudad. "Es un verdadero caso de estudio sobre como un desarrollo centrado en el negocio del juego y la hotelería puede convertirse en un motor dinamizador del desarrollo", dijo.

Aunque tradicionalmente la construcción esteña se expandió con capitales uruguayos y argentinos, en los últimos tiempos se ha ido internacionalizando. Hay españoles, italianos, estadounidenses, mexicanos y japoneses. Se trata de inversores con disponibilidad de recursos que eligen plazas menos convulsionadas que las que venían teniendo hasta ahora.

Según un reciente estudio de Reporte Inmobiliario, Punta del Este moviliza el 8,4 por ciento de las operaciones uruguayas y tiene un ritmo de ejecución de obras cercano al millón de dólares diario.

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