En Córdoba, la sequía también afecta a granos

En Córdoba, la sequía también afecta a granos
Continúa el déficit en el norte y sur. El Usda recortó la cosecha argentina.
Se produjeron ayer lluvias irregulares de bajo caudal en la provincia –entre 5 y 15 milímetros, en el mejor de los casos– y persisten bolsones de sequía en áreas del norte y sur cordobés que podrían afectar los rendimientos finales de la cosecha de soja y maíz.

Entre las marcas se midieron 12 milímetros en Pilar, 5 en Oliva, 10 en Río Tercero, 15 en Almafuerte; Hernando 6; Tancacha 10; Corralito 24; Berrotarán 12. Acumulados menores se dieron en Los Cóndores, Alcira Gigena, General Cabrera y General Deheza, mientras en Río Cuarto y San Francisco, apenas hubo lloviznas, según datos de la Asociación de Cooperativas Argentinas.

El maíz es el que más acusa la falta de agua. En el área de Marcos Juárez, si bien la condición del cultivo es buena, no le sobra nada. Los informes técnicos aseguran que el maíz en esa región necesita de aporte hídrico en los próximos días para lograr una producción promedio de 90 quintales por hectárea.

En San Francisco, el panorama es más crítico. “Lo poco que llovió fue insuficiente y se ha adelantado el picado de los maíces para forraje, debido a que las plantas se van secando por la falta de agua”, señaló a La Voz del Interior José Castellano, presidente de la Sociedad Rural de San Francisco. En el caso de la soja, las variedades de grupos cortos sembradas temprano en esa zona evolucionan en condiciones cercanas al estrés hídrico.

Pese a la situación local, el informe mensual de oferta y demanda de granos difundido ayer por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) determinó un brusco retroceso en los precios. Por la soja se ofrecieron en el mercado de Rosario 800 pesos por tonelada frente a los 875 pesos del último viernes. En el mercado de Chicago, el poroto perdió ayer 25 dólares por tonelada. El trigo local perdió 40 pesos y quedó en 340 pesos, y el maíz cerró con pérdidas, también a 340 pesos.

Según operadores y analistas, la caída fue consecuencia de un recálculo –en más– de las producciones y las reservas finales de soja y maíz en los Estados Unidos, y también una baja en los valores del petróleo.

En cambio, el Usda recortó su pronóstico de la cosecha argentina de soja 2008/2009 a 49,5 millones de toneladas, desde los 50,5 millones del cálculo anterior.

También, y en línea con la condición de sequía en la región, el organismo redujo su proyección de cosecha de maíz argentino a 16,5 millones de toneladas, frente a los 18 millones previstos en diciembre.

La fuerte sequía que afecta a distintas regiones de la geografía agropecuaria se prolongará durante el venidero otoño, según Estela Carballo, investigadora del Inta.

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