Córdoba y Santa Fe apuestan a biocombustibles

En 2010 la casi totalidad de las plantas estarán instaladas en estas dos provincias. Argentina producirá 2,4 millones de toneladas al año.

Santa Fe y Córdoba, en ese orden, son las provincias que más fuerte apuestan por el desarrollo de los biocombustibles. La primera, con su propia ley para el sector, tiene exenciones totales de impuestos por 15 años y créditos blandos para las empresas que produzcan combustibles vegetales. Los frutos de esta política están a la vista: concentra el 85% de la producción del país.

Este año Córdoba se acomodará en segundo lugar, desplazando a Buenos Aires, ya que estarán terminadas las plantas que construyen grupos de productores rurales. Así el ranking tendrá a los santafecinos en primer lugar con 82%, los cordobeses en el segundo puesto con 11% y los bonaerenses terceros con 10%.

Un informe de la Cámara Argentina de Energías Renovables plantea que este año Córdoba (segundo productor de aceite de soja del país) ingresará en la lista de productores de biodiesel, con once plantas chicas y medianas de una capacidad combinada de 260 mil toneladas.

La mayoría de las instalaciones adoptaron una estructura legal que les permitiría abastecer una tercera parte del mercado nacional a partir de ese año. Hay que recordar que los exportadores no pueden vender localmente cuando, en 2010, se obligatorio el corte de 5% de gasoil y naftas con biodiesel y etanol.

La Cámara de Biocombustibles de Córdoba puso en marcha un programa modelo que conjuga apoyo gubernamental provincial para incentivos; universitario para lo tecnológico; del campo para la materia prima y capital inicial; y de bancos de desarrollo para financiamiento.

A nivel país, en 2010 se sumarán cinco plantas de características world class, cada una con una capacidad promedio de 200 mil toneladas, llegando así Argentina a un alcance real de casi 3,7 millones de toneladas. En ese año casi la totalidad de la producción de biodiesel estará ubicada en las provincias sojeras de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires y comenzará a evidenciarse una incipiente transición en la industria, cuando comiencen a introducirse materias primas alternativas y no comestibles, como la jatropha o las algas marinas.

Con el paso de los años y la evolución del sector, se profundiza la tendencia hacia plantas productivas cada vez más grandes. Mientras que la industria nació con usinas pequeñas y medianas, la inserción de la industria aceitera y los inversores extranjeros con su preferencia por volúmenes mayores, transforma la realidad.

En ese contexto serán las instalaciones cordobesas las de menor volumen. El presidente de la cámara cordobesa del sector, Miguel del Bo, explica que por el momento las plantas no producen y esperan definiciones en lo que hace a la provisión del mercado local en 2010. Reclaman, por ejemplo, la fijación de un precio de referencia y del esquema que utilizará el gobierno para comprar los bios y así cumplir con el cupo doméstico.

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