Córdoba recibiría $ 5.700 millones para megaplan de obras

El plan anunciado por el gobierno nacional contempla la creación de unos 30 mil empleos en la provincia. El trabajo será una prioridad en un año electoral.

En Córdoba significaría la creación de alrededor de 30 mil empleos, más del doble de los trabajadores registrados actualmente, que suman unos 24.000.

Según se detalló, el megaproyecto incluirá tres niveles de obra pública. Un primer nivel de carácter estructural, con obras “que modifican el escenario económico o ambiental”. Un segundo hará a las obras programáticas, a escala local (escuelas, viviendas y caminos). Y un tercer rubro será la obra localizada, menor, de uso de mano de obra intensiva, en plazos de uno a doce meses. De esta manera, el gobierno nacional quiere poner en marcha su propio “New Deal” apostando a que la construcción actúe con un efecto contracíclico, ante el fuerte enfriamiento de la economía nacional.

Ciertamente se trata de cifras fastuosas, cuya concreción en principio parece poco probable si se tienen en cuenta los antecedentes de planes anteriores; sin embargo, en esta oportunidad la Nación no sólo tiene cómo financiar los emprendimientos (gracias a la caja de la ANSeS) sino que además necesita mantener a toda costa un desempleo bajo y cierto nivel de actividad, ya que en menos de un año se juega su destino político en las elecciones legislativas.

Promesas de equidad

Los vericuetos del plan se entrelazan con la pura política en más de una forma. En los días previos a la discusión de la prórroga de la ley de impuesto al cheque en el Congreso, algunos de los gobernadores y varios legisladores provinciales habrían sido convencidos uno a uno por altos funcionarios del kirchnerismo e incluso, en ciertos casos, por el propio Néstor Kirchner, de que las obras se repartirían de manera “equitativa”. A cambio sólo pedían que no hicieran olas sobre el reparto de los fondos.

Hay quienes suponen con buenos argumentos que, en alguna medida, esta persuasión no es más que una estratagema para garantizar una aprobación del proyecto sin ningún sobresalto. Y así parece estar encaminado. Vale recordar que Córdoba dejaría de recibir unos 500 a 550 millones de pesos de coparticipación al votarse la prórroga sin revisar el actual mecanismo de reparto.

Lo cierto es que los números de los últimos años demuestran claramente una direccionalidad política en las obras públicas nacionales: mientras Santa Cruz, Chaco, Entre Ríos, Tucumán y otras provincias cuyas administraciones son sumisas al kirchnerismo han recibido fuertes inversiones, provincias como Córdoba, Catamarca o Corrientes han sido prácticamente marginadas. Incluso se terminó ejecutando un porcentaje muy bajo de la obra anunciada. Quizás por eso los constructores cordobeses se han mostrado más escépticos que sus pares de Buenos Aires al evaluar el megaplan. Recién el 15 de diciembre se conocerán los detalles de las obras y sus montos, aunque se descuenta que una parte sustancial de ellas ya está en proceso de licitación o ejecución, y en los últimos meses se habían frenado ante las dificultades presupuestarias del país.

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