Si Córdoba no puede, ¿podrá Corrientes?

La provincia mediterránea, rica e importante en el mapa electoral, amenaza con emitir bonos porque la Nación no cumple con su compromiso de asistirla. Corrientes espera lo mismo: el PAF y la cobertura de un déficit en el IPS que alcanza los 100 millones de pesos. Amén del retaceo al cobista Arturo Colombi.
Se sabe que por estas horas tanto el gobernador Ricardo Colombi como su ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, se encuentran en la Capital Federal tratando de destrabar fondos para sortear este difícil cierre del ejercicio 2009, con obligaciones salariales extraordinarias como es el pago del aguinaldo y un déficit importante habida cuenta de los vencimientos de deuda y la deuda flotante. Ahora bien: más allá de los gestos de entendimiento y recomposición de los vínculos con la Nación que demostró la nueva administración correntina, el Gobierno nacional está envuelto en sus propios problemas de caja.

Ahora mismo, la Nación no cumple con Córdoba, una provincia grande que amenaza con emitir bonos, porque no consigue que se defina, tal como se prometió, el pago de los fondos adeudados. El gobernador, Juan Schiaretti, pide cotizaciones a dos empresas para la impresión del bono local, Letras de Autofinanciamiento Legítimo (Leales).

"No entró un mango. Nosotros seguimos esperando, pero no puede ser que gobernar consista en mirar la pantalla a las 8 de la tarde a ver si entró dinero o no", se sinceró un alto funcionario, citado por el diario cordobés La Voz del Interior.

Si bien se niega que exista una fecha para el eventual lanzamiento de los bonos, hay un mar de especulaciones al respecto y varias voces juegan sus apuestas a que será antes de la Navidad.

Pero, ¿qué semejanzas podrían tener Corrientes y Córdoba? Con excepción de su PBI per cápita, la provincia rica y uno de los distritos electorales claves está en busca de un anticipo de 300 millones de pesos cuando se renueve el Programa de Asistencia Financiera (PAF). Pero aún no hay señales al respecto. Corrientes, en tanto, pretende lo mismo, aunque más no sea para salir del paso puesto que para renegociar la deuda hay tiempo hasta el 30 de abril, tal como facultó la Legislatura provincial al gobernador Ricardo Colombi por medio de la ley de Corrección Fiscal promulgada el lunes.

Pero Córdoba, además, tiene recursos genuinos y si bien espera el auxilio nacional, tiene motivos para no desesperar como sí los tiene Corrientes. Juan Schiaretti diferenció la situación cordobesa de las de otras provincias al afirmar que "no se paró la obra pública, se les paga a los proveedores y se pagan los sueldos". En Corrientes, cerca de 10 mil personas quedaron sin empleo por el retaceo de fondos nacionales a programas ya en ejecución, por caso casi 100 millones de pesos en viviendas. En ese tembladeral, no es casual que el único generador de empleo sea el Estado (ver aparte), aunque con situaciones perversas como las que generaron las gestiones salientes tanto en la comuna capitalina como en el Gobierno provincial, pasando a planta a personal de Gabinete o políticos, incrementando los gastos en personal y causando roces entre las flamantes administraciones (ver página 3).

Pero lo que desvela a "la docta" tanto como a Corrientes, además de la deuda actual o flotante, que en el caso de esta provincia roza los 300 millones, es la indefinición sobre la continuidad del PAF y del convenio por la Caja de Jubilaciones (en el caso correntino debe cubrirse un déficit de 100 millones de pesos). Ambas provincias tienen pendientes esos aportes y el Gobierno nacional no da indicio de que los cumplirá. Es más, en estos días es muy fuerte la oleada de críticas por haber echado mano a 6.000 millones de pesos de reserva para pagar deuda.

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