"En Córdoba nadie cree que el PJ y la UCR sean anti-K"

"En Córdoba nadie cree que el PJ y la UCR sean anti-K"
Dice que las otras dos listas las armaron Randazzo y Caserio.
-Fracasada la alianza con la UCR, ahora (Ramón) Mestre y (Oscar) Aguad dicen que los legisladores anti-K deberían trabajar juntos en el Congreso, ¿acepta ese convite?

–Hasta el 28 de junio, lo único que vamos a tratar de expresar de manera clara y contundente es nuestro rechazo al modelo nacional y provincial. El radicalismo claudicó a la hora de enfrentar al Gobierno provincial. La decisión de Mestre y Aguad de ir con lista propia ha sido absolutamente funcional al gobernador (Juan) Schiaretti. No hay posibilidad de tener acuerdo con ellos en un ámbito nacional, cuando lo mínimo e indispensable que se podía hacer en la provincia, no lo hicieron por falta de generosidad. Es un acto de incoherencia que haya tipos que dicen que no podemos coincidir en Córdoba y que sí podemos hacerlo en Buenos Aires. Si vamos a enfrentar el mismo enemigo común, a poner en evidencia a un Gobierno nacional que es arbitrario e injusto, y si tenemos en claro que hay que derrotarlo en las urnas..., que no nos tomen el pelo, que no digan ahora que hay que hacer en Buenos Aires lo que no se animaron a hacer acá.

–¿Qué le genera enfrentar como rival a Aguad, con quien gestionó la chance de una alianza?

–Lo de Aguad es una desilusión absoluta. Hablé más con él que con (Mario) Negri en todo este proceso de intentar un acuerdo. Fue uno de los pioneros para construir un entendimiento provincial, pero después, cuando la opción era que cobraba él como diputado nacional número uno o se construía un espacio más amplio, prefirió privilegiar su situación personal. Ese acto de mezquindad me hace tomar precauciones a futuro.

–Las tres principales listas compiten a ver cuál se presenta más anti-K. ¿Cómo se van a diferenciar?

–Obviamente que por la conducta. ¿Quién puede decir que la UCR y el PJ de Córdoba son anti-K si sus listas se armaron en los despachos de (Florencio) Randazzo (ministro del Interior), y (Carlos) Caserio (ministro de Gobierno de Córdoba). La lista del PJ, que encabeza (Eduardo) Mondino es el fiel reflejo de lo que veníamos diciendo desde hace cuatro meses, que los K iban a tratar de evitar una debacle en Córdoba poniendo dos canastas para retener el peronismo. Y por el lado de la UCR, a nadie le escapa que el jefe de campaña de Mestre es el intendente más peronista de los radicales (N. de R.: Alberto Giménez, intendente de Mina Clavero). No decirles a los cordobeses que la falta de acuerdo entre el Frente Cívico y la UCR resultó por una clara planificación armada desde la Casa Rosada es mentir. Los radicales terminan siendo funcionales, por acción u omisión, al mismo gobierno que después dicen que van a combatir.

–Aún así, ¿sumará dirigentes radicales en su lista?

–No vamos a lotear la lista. No hay ninguna posibilidad, porque encaramos una vía que no la vamos a desandar ahora. Buscamos un camino institucional, como ellos mismos nos lo señalaron, y lo único que logramos fue el mismo resultado que en 2007: mientras nos demoraban, pasaron por la Rosada y la Casa de las Tejas para detonar cualquier acuerdo. No vamos a ser incoherentes, no vamos a abrir el Frente para que cuelen acá.

–¿El eje de la campaña será nacional o provincial?

–Para nosotros, las dos cosas. La situación de la provincia es reflejo de la peor administración de De al Sota y Schiaretti. No vamos a esconder los problemas terribles de financiamiento de la provincia detrás de la crisis mundial. El 28 de junio nos vamos a llevar puesto este modelo corrupto que lleva una década en Córdoba; y el nacional, que ha puesto al país de rodillas. Así como el 28 de octubre de 2007 dijimos, para repudiar el fraude, que no ocuparíamos bancas, hoy vamos a pelear como nunca esos escaños para hacer sentir con fuerza al interior del interior.

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