Córdoba y San Luis: el fuego arrasó una superficie igual a 10 veces la Capital

Córdoba y San Luis: el fuego arrasó una superficie igual a 10 veces la Capital
Anoche quedaban en total cuatro focos que estaban bajo control.
Más de 50 mil hectáreas de campos y bosques serranos, pérdidas estimadas en más de 50 millones de dólares, son las primeras consecuencias de los incendios que durante el último mes afectaron a la provincia de Córdoba. En San Luis, las autoridades aseguran que los daños causados a la naturaleza y a la producción son incalculables. Allí hubo tres muertos y más de 150 mil hectáreas arrasadas.

Estas 200.000 hectáreas arrasadas por el fuego en Córdoba y San Luis equivalen a 10 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires, calculada en 20.000 hectáreas (200 kilómetros cuadrados).

En Córdoba no dudan en asegurar que este fue uno de los incendios más graves. "En los últimos 26 años, ésta fue una de las temporadas más complicadas: casi tuvimos 500 evacuados", dijo Marcelo Colombatti, titular del Plan Provincial de Manejo del Fuego.

Según estadísticas del Programa Nacional de Estadísticas Forestales, en 2006, se quemaron 62 mil hectáreas de campo; en 2005, una cifra similar; en 2004 sólo 17 mil; en 2003, 12 mil; mientras que en 2002 la cifra fue de 127 mil hectáreas afectadas por incendios.

La Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), estimó que "sólo quedan unas 600.000 hectáreas de bosque nativo, es decir, un 5% de la superficie boscosa que tenía originalmente la provincia".

Anoche sólo quedaban guardias de ceniza en los últimos dos focos que debieron enfrentar los bomberos cordobeses: Villa General Belgrano y Santa Rosa, en el Valle de Calamuchita; y Salsacate en el Valle de Traslasierra.

Colombatti señaló que "en Calamuchita, el fuego está controlado en un 95%, y que en los últimos días hubo 26 incendios de grandes magnitudes, la mayoría intencionales". A lo largo del último mes, fueron detenidas ocho personas acusadas de haber iniciado fuegos intencionalmente.

El manejo de los últimos incendios, levantó críticas de propios y ajenos al Gobierno: el titular de la FUNAM, Raúl Montenegro, habló de "una verdadera tragedia ecológica", y calificó de "ridícula" la solución propuesta por el gobernador Juan Schiaretti de construir dos rellenos de basura regionales para reducir los incendios.

En la provincia de San Luis, el gobierno evalúa las perdidas con equipos técnicos y junto a las entidades agropecuarias con las que firmó un convenio para denunciar, perseguir y castigar a productores o personas que inicien los incendios.

En tanto, los incendios descontrolados ya causaron la salida de un funcionario: el ministro de Medio Ambiente, Eduardo Gomina, debió renunciar al cargo.

El jefe de Bomberos, Guillermo Musri dijo a Clarín que hasta ayer sólo se mantenían dos focos en la provincia que estaban controlados. Uno está ubicado en el paraje de Damiana Vega, un sitio serrano de las Comechingones al norte de Merlo. Allí hay dotaciones de bomberos controlando las llamas en las quebradas, y reciben la ayuda de un avión hidrante que tiene su centro de operaciones en el aeropuerto de Santa Rosa del Conlara, a 20 kilómetros del lugar.

El otro frente de incendio está el paraje la Arenilla, a unos 60 kilómetros de San Luis cerca de la Carolina.

Desde que comenzaron los incendios provocados por un vecino de El Volcán que tiene un pleito familiar con su hermano por unas tierras y que ya devoró miles de hectáreas, se espera la ayuda de la lluvia que no llega desde febrero.

Las llamas quemaron a fines de agosto la mayor y única reserva de palmeras Caranday en la zona de Papagallos y ahora aparecen los animales mutilados y quemados.

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