Córdoba, sin cuasimonedas

Apenas llegado de Malasia, adonde fue en viaje de negocios con otros mandatarios de la Región Centro, el gobernador Juan Schiaretti negó rotundo que vaya a emitir bonos o cuasimoneda a raíz de la crisis que sufre la provincia: "No estoy analizando esa posibilidad ya que estoy convencido de que la provincia ganará los juicios que tiene contra la Nación".
Se refería a los tres recursos que asentó ante la Corte Suprema de la Nación por el dinero que se le adeuda por el Programa de Asistencia Financiera (PAF); por el que debería ingresar a la Caja de Jubilaciones; y otro por "unos 1.220 millones" para la delegación local de la ANSeS correspondientes al ejercicio 2000-2007.

Mientras caminaba por las calles enlodadas de El Crispín, una localidad del noreste cordobés afectada por un vendaval el martes, Schiaretti dejó también la puerta abierta a un posible acuerdo con el gobierno de Cristina Kirchner: "Si la Nación nos muestra una señal para ponerse al día, desistiríamos de las dos primeras demandas". Pero, tras ése gesto conciliador, Schiaretti recalcó su constante reclamo desde hace meses, y declaró que hasta el día de su arribo del Lejano Oriente, "a Córdoba no ha llegado ni un peso".

Las deudas a las que se refiere y que aún no han tenido desembolsos de las arcas nacionales, sumarían unos $ 500 millones. Dinero fresco que, tal vez, le ayudarían a calmar los ánimos de una provincia que lo recibió convulsionada por las protestas de los empleados estatales y los maestros que reclaman aumentos salariales y están cumpliendo medidas de fuerza casi todos los días. Uno de los sectores que más mortifica a la gente es el paro que, por turnos, que cumplen los empleados de la salud en los distintos Hospitales, y hasta ha producido la postergación de cirugías ya programadas.

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