En Córdoba, se complica alianza entre opositores por conflicto entre Juez y la UCR

La líder de la Coalición Cívica y fundadora del ARI, Elisa Carrió, encontró ya sus primeras trabas para conformar el amplio frente opositor con el que intentará combatir al kirchnerismo en las próximas elecciones legislativas de 2009.

Cuando ya tenía avanzadas conversaciones con el ex intendente de Córdoba, Luis Juez, y casi un pacto de sangre con la UCR, que cuenta además con el aval del caudillo radical Raúl Alfonsín, viejos conflictos entre esos dos sectores hacen tambalear las intenciones de Carrió.

En una entrevista, Juez aseguró que el presidente de la UCR provincial Mario Negri fue funcional al gobierno del peronismo, y volvió a acusarlo de pactar con el ex gobernador Juan Manuel de la Sota, situación que, según el ex intendente derivó en la consagración del candidato oficialista, Juan Schiaretti.

Cuando fue consultado por el enfrentamiento con Negri, Juez reconoció el conflicto y señaló que el radical es el responsable de su derrota en la últimas elecciones a gobernador, y dijo que eso permite que hoy la provincia sea encabezada por una banda de ladrones.

La noche del domingo desnudó las diferencias del frente opositor de Carrió, el radical Gerardo Morales y el peronista mediterráneo Juez. La ex diputada y candidata presidencial aseguró en un programa de televisión que Juez se encargaría de iniciar los contactos con el socialismo de Giustiniani y Binner. Pero después de un corte, el ex intendente de la capital cordobesa respondió con un tajante yo no soy embajador de nadie, aunque tengo una relación de amistad con Giustiniani y Binner.

Juez, sin embargo, elogió la alianza entre Carrió, radicales y socialistas, a la que se le sumaría su propio sector, y aseguró que el país necesita una oposición que se vaya articulando para derrotar a un oficialismo cada vez más asfixiante, soberbio, petulante, poderoso, irracional por momentos, que corre por izquierda con un pseudo discurso progresista.

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