Córdoba: El antikirchnerismo copó la provincia y la duda es ver quién lo capitaliza mejor

El conflicto con el campo exacerbó la bronca contra los K, cuartos en los sondeos.
"Hay que hacerlos cagar". El que habla es un cordobés. Pero no es un pirata de Belgrano planeando un combate con un colega de Talleres. El que habla es un intendente radical, Alberto Giménez, de saco, corbata y un curioso parecido con el "Rucucu" de "No toca botón". En su arenga, el "los" lo representan los Kirchner. Y el "cagar" sería darles una paliza en las urnas. Por estas horas, dicen que Giménez duerme tranquilo. Su sueño estaría cerca de convertirse en realidad.

Si las encuestas no mienten (o no mienten tanto), el kirchnerismo se encamina a derrapar feo en el tercer distrito electoral del país. Podría quedar zapatero en una elección en la que Córdoba renueva 12 bancas nacionales (3 senadores y 9 diputados) y los K ponen en juego 6 sillas, entre propias y aliadas. Si esta provincia ya era un distrito históricamente complicado para el PJ, el conflicto con el campo exacerbó los ánimos y la pelea hoy es ver quién capitaliza mejor ese sentimiento anti K. Se calcula que el 90% de los cordobeses votará candidatos opositores.

Es miércoles al mediodía y Córdoba capital huele a choripán. Un conflicto salarial entre los municipales y el intendente Daniel Giacomino derivó en un paro. Con inspectores de brazos caídos, las principales calles del centro se convirtieron una descontrolada feria al aire libre. La pelea gremial, que domina por estas horas la atención de la prensa y los vecinos, está rociada por la campaña.

"Esto es culpa de (Luis) Juez. Cuando fue intendente les dio a los municipales todo lo que quisieron. Y como ahora Giacomino les quiere quitar horas extras y otros premios, empezaron con el paro", cuenta un militante radical. Pero enseguida engancha: "Y que Juez no se haga el anti k, porque hasta el 2007 estuvo con ellos. Los únicos anti k de siempre somos nosotros". La supuesta mala gestión municipal de Juez (de 2003 a 2007) y su larga cercanía con Kirchner son los dos puntos con que tratan de esmerilarlo sus rivales.

Lo que omite el correligionario es que su partido estuvo ahí de aliarse con Juez. Al final, primó la flema radical y alguna duda sobre cuánto estaría dispuesto a pagar el socio una vez digerida la victoria. Esto derivó en una boleta propia de la UCR, con "Ramoncito" Mestre (hijo del ex gobernador) a la cabeza de los senadores. Según quién lo mida, el radical va 2° o 3°.

Juez, candidato a la Cámara Alta por el Frente Cívico, mira para otro lado y explota al máximo su mejor atributo político: los chistes. "¿Candidaturas testimoniales? No, hermano, son candidaturas testiculares...", le contesta el ex intendente el jueves a la mañana al conductor del programa "Juntos", uno de los más escuchados de Cadena 3. El taxista que lleva a Clarín, casualmente hasta el comando de campaña de Juez, sonríe. Cuando se lo consulta si lo va a votar, se hace le distraído. La extensión de sus comisuras pareciera ser un sí.

Amigos y rivales coinciden en que Juez lidera los sondeos porque supo captar el hartazgo de los cordobeses con el sistema político en general, y con los Kirchner en particular. Para sus críticos, refleja la decadencia de una provincia que en otra época tuvo luz propia.

Los que trabajan con Juez lo admiran sin filtro. Un dato: aunque el ex intendente proviene de un PJ tirado a la derecha, su publicista, Miguel "Cocó" Cabrera, es trotskista. Sin embargo, no para de elogiarlo. "Luis es así, es auténtico, emociona... El sufrió con los Kirchner cuando fue intendente. Cuando no les gustaba algo nos mandaban un peso de coparticipación. ¡Un peso (repite y hace la seña con el índice derecho)! En esta elección la gente le va a devolver los votos que le robaron en 2007 para gobernador", augura Cabrera, mientras prepara y muestra el nuevo spot de campaña.

Para aquel comicio, Juez y Schiaretti se peleaban por sumar el apoyo del Gobierno nacional. Hoy se esmeran por refractarlo. El gobernador, desde el PJ anti K, eligió para encabezar su lista de senadores a Eduardo Mondino, un ex defensor del Pueblo que supo perturbar a los Kirchner con sus demandas judiciales.

"Eduardo es el único que puede dar fe de que estuvo y está contra este Gobierno", intenta convencer el vocero de Mondino, desde la oficina céntrica que da al Palacio Ferreyra. Y promete lo mismo que todos: "Lo primero que va a hacer si lo eligen es pelear por los recursos que le corresponden a Córdoba y que la Nación se apropia".

¿Disculpe, pero ¿a quién votó Mondino en 2003?, consulta Clarín, recordando que en algún momento al defensor se lo hacía no tan lejano al Gobierno.

¿La verdad, no sé. Me acuerdo que en 2007 votó a Pino Solanas. Habría que preguntarle a él. Clarín acepta la sugerencia.

¿Hola, ¿Mondino?

¿Sí.

¿Le hablamos de Clarín, para confirmar a quién votó en 2003.

¿En 2003, a ver... ¿para presidente?... al "Adolfo", sí, sí, lo voté al "Adolfo" (por Rodríguez Saá).

A unos 100 kilómetros de Córdoba, en la localidad de Oncativo, el intendente peronista Osvaldo Vottero tiene menos dudas. En su oficina se ven fotos de Schiaretti, de Perón de Evita...

¿¿Y la de Kirchner o Cristina?, pregunta Clarín.

¿No, ellos nunca vinieron acá.

¿¿Y foto de Menem, hubo?

¿Sí, sí, de Menem sí.

¿¿Cree que Menem hubiese manejado mejor el tema del campo?

¿ ¿Carlos? Los convocaba a los de la Mesa de Enlace y se iba cada uno bailando con una odalisca...

Kirchner lo hizo. En Córdoba no sólo algunos recuerdan mejor a Menem, sino que el candidato a senador K, Eduardo Accastello, avisó hace unos días que él no es "kirchnerista", sino "peronista". Por las dudas, además, todos los partidos pusieron en sus listas a representantes del campo. Todo suma en pos del objetivo contra los K: "Hacerlos... perder".

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