Coqueteo entre Duhalde y Cobos

Coqueteo entre Duhalde y Cobos
La oficina de prensa del Senado desmintió un encuentro entre Julio Cobos y Eduardo Duhalde. "No está en agenda", dijeron, pero luego colaboradores de ambos admitieron que si el ex presidente lo pide, el actual vice lo recibirá gustoso.
La noticia comenzó a circular a fines de la semana pasada y se hizo más fuerte el domingo por la tarde. Se trataba de una nueva foto de Julio Cobos, esta vez con uno de los hombres más emblemáticos del peronismo disidente, el ex presidente Eduardo Duhalde. Pero el impacto que suponía la visita de Duhalde al despacho del vice obligó a una desmentida por parte de su oficina de prensa del Senado. "No está en agenda", aclararon. Lo cierto es que hay contactos entre los hombres de Duhalde y del vice para combinar un encuentro, el cual todavía no tiene fecha. La semana pasada Cobos confirmó que lo recibiría, sólo falta que el ex presidente solicite formalmente la audiencia para que en la presidencia del Senado se produzca una imagen que sacuda una vez más el escenario político.

Mientras salen a la luz las denuncias de espionaje realizadas por el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, los duhaldistas aclaran que Duhalde mantiene "línea directa" con Cobos pero a través de "un sistema de teléfonos encriptados" que no pueden ser intervenidos por la Secretaría de Inteligencia. "Que no te sorprenda, Cobos y Duhalde hablan habitualmente y tienen una excelente relación", le reveló a Página/12 un dirigente muy cercano al cacique peronista. Según la misma fuente, ambos se consultan sobre la situación política del país, motivados por un interés común: "que este gobierno no se desestabilice".

Espantando fantasmas del pasado, en el entorno del ex presidente aseguran que hoy el mendocino y el bonaerense están unidos por la necesidad de garantizar la gobernabilidad para competir de igual a igual en el 2011. "Cobos necesita no agarrar en medio de una crisis y Duhalde tiene que ordenar al peronismo. Esto les permite tanto a uno como a otro armar su propia fuerza", explicaba un hombre de confianza del ex gobernador bonaerense.

Más allá de esas "consultas" entre ambos, también existirían contactos entre el entorno de Duhalde y los dirigentes radicales de "la Coordi", como llaman en confianza a los miembros de la ex Coordinadora Nacional. Según revelaron, también los mueve la necesidad de poner en práctica "acciones tendientes a evitar el quilombo". Casualmente la semana pasada y la anterior, Cobos recibió en su despacho a Fredi Storani junto a los diputados nacionales que le responden, Pedro Azcoiti y Rubén Lanzetta. Luego se reunió con Leopoldo Moreau y su grupo de dirigentes bonaerenses.

Los voceros del vice negaron la existencia de contactos con el cacique del peronismo disidente y también aclararon que todavía no fue pedida la audiencia con Cobos. Según relataron, hasta ahora sólo hubo comunicaciones de "terceras líneas" del duhaldismo que le manifestaron al director de Relaciones Institucionales del Senado, Néstor Majul, la voluntad del ex presidente de tener un encuentro cara a cara. Ante ese requerimiento, el vice aseguró públicamente que no tendría ningún problema en recibirlo, simplemente tendrían que concertar la entrevista. Por el momento, Duhalde está de viaje afuera del país, preparando los últimos detalles de su nuevo libro y regresaría la próxima semana. "Julio dijo que lo va a recibir como a todo el mundo", sostuvieron fuentes del Senado.

Sin embargo, algunos dirigentes del círculo íntimo de Cobos marcaron algunas diferencias con la postura de recibir "a todo el mundo". "Nuestro límite contundente es ser funcionales... Y bueno, Duhalde ya se llevó puesto a Fernando de la Rúa", advertía en absoluta reserva un hombre del riñón cobista. Por su parte, operadores del radicalismo analizaban que en realidad hubo una marcha atrás como consecuencia de que la noticia de la reunión se había filtrado. Además, la visita de Duhalde supuestamente prevista para mañana se produciría a pocos días de que el ex presidente lanzara una declaración que deja en una situación incómoda al vice: "Este gobierno, como las botellas de leche, tiene fecha de vencimiento, que es diciembre de 2011, aunque algunos productos se echan a perder antes".

Comentá la nota