Copiapó: bienvenidos al desierto.

El Dakar se instaló en medio de la arena, con su vivac metido en el paisaje extremo de la región de Atacama. La caravana pasará allí dos jornadas para las etapas 9 y 10, con intenso calor del día y temperaturas bajo cero en la noche.
Arena. Montañas de arena. Calor intenso de día y frío, bajo cero, en la noche. Ausencia casi total de espectadores y curiosos. En ese ambiente, con la naturaleza dura pero fascinante del desierto de Atacama, se instaló el vivac de Copiapó para la novena y décima etapa del Dakar 2009, ambas en territorio chileno.

Para la caravana de organizadores, prensa, mecánicos y demás, se trata del campamento instalado en el ambiente más extremo hasta ahora. El Sol pega fuerte y calienta todo, hasta el viento. Lo más cercano son algunos yacimientos mineros, ya que la ciudad -no muy grande, de unos 300 mil habitantes- está a unos 30 kilómetros.

De todas formas, a pesar de su paisaje duro y lejano, hay un factor que hace que este campamento no sea el peor: la tierra y la arena, por su composición, no se levantan tanto con el paso de los autos y la gente. Así, el primer lugar en el podio de "peor campamento Dakar 2009" se lo está llevando el de la noche anterior, en La Serena, donde la nube de polvo que se levantaba en forma constante fue una pesadilla y obligó a la mayoría a dormir en micros. Acampar era una locura.

Aquí, en Copiapó, los pilotos descansarán tras completar la etapa nueve, desde La Serena. Luego, el martes, darán una "vueltita" de 690 kilómetros por la zona (saliendo y volviendo el mismo día al campamento) y el miércoles partirán desde el mismo lugar de regreso a territorio argentino. La parada será Fiambalá, en Catamarca. Decenas de pilotos ya abandonaron. Y esta "trilogía" que se viene será, sin dudas, una prueba que puede derribar a cualquiera.

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