La coparticipación municipal se cuadriplicó en los últimos 8 años

Con el paso de los años, los equipos técnicos de los municipios estudian mejoras a la ley.

En el año 2001, con la ley anterior en vigencia, las 36 comunas recibieron un total de $82.798.500. A partir de la aplicación de la ley Nº 5174 los fondos coparticipables fueron creciendo hasta llegar en 2009 a distribuirse $322 millones. Es decir, con el mejoramiento de la economía nacional, los fondos de coparticipación municipal se cuadriplicaron. Sin embargo, las épocas de bonanza no fueron bien aprovechadas por la mayoría de los municipios, quienes tuvieron la posibilidad de acomodar sus cuentas para generar desarrollo es sus comunas.

Tampoco los fondos de regalías mineras fueron bien utilizados en diversos municipios. Prueba de ello es la falta de infraestructura básica para llevar adelante diversos emprendimientos productivos. Y en lo político, se llegó hasta la suspensión de dos intendentes por el mal uso de las regalías.

Por otro lado, están los jefes comunales que reclaman de manera constante que la nueva ley de coparticipación no los favoreció. Los intendentes de Fiambalá, Pomán, Capayán y de El Alto aseguran que los índices aplicados a la ley no les generó un mejoramiento notable a sus finanzas y piden una revisión de la norma.

Un largo proceso

Pasaron casi 25 años hasta la aprobación de una ley que propiciara la autonomía de las comunas frente a un manejo discrecional del Poder Ejecutivo sobre las partidas que destinaba a los municipios bajo el concepto de fondos coparticipables.

De hecho con la ley 3689 sancionada en 1981 y la ley 3919 que estuvo en vigencia desde 1983 al 2005, el sistema de reparto de fondos fomentaba una marcada discrecionalidad a partir de la asistencia a las comunas con el fondo de aportes extras.

Se trataba de una herramienta vital de presión. Quienes ejercieron el mando provincial, en los distintos períodos gubernamentales, no dudaron en someter a los intendentes a una ajustada obediencia, sobre todo en épocas electorales.

Recién a fines de 2005, con aprobación de la ley 5174 cambio drásticamente la eventual situación de sometimiento.

Es que las diferencias están a la luz: con la ley en vigencia se distribuye un 25% de los recursos tributarios nacionales y provinciales, mientras que la anterior lo hacia con un 8,5% y un 10% de algunos de los conceptos actuales. Esto implica un incremento de alrededor del 300% que va mucho más allá del crecimiento porcentual. Sucede que también se incrementó sustancialmente la base sobre la cual se calcula la distribución.

Discrecionalidad

Al momento de la sanción de la nueva ley, alrededor del 49% de los fondos destinados a municipios se distribuían de manera objetiva de acuerdo con establecido por la ley 3919. Y el resto, el 51% de los recursos que se repartían a las comunas, se hacía en forma discrecional. Esta sumatoria representaba, aproximadamente, el 17% de los ingresos provinciales.

Sin lugar a dudas, la norma es perfectible. Pero la ley actual supera a la anterior respecto de: porcentaje de distribución; conformación de la masa a distribuir; automaticidad y periodicidad de las remesa; indicadores objetivos; indicadores de eficiencia; colaboración permanente a través de la Comisión de Participación; y real descentralización.

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