Cooperativas le deben 8 millones de pesos al Estado

El pasivo alcanza al 12% de la recaudación del organismo. Las entidades más comprometidas con las de Quemú Quemú, Colonia 25 de Mayo, Victorica y Villa Huidobro (Córdoba). Les siguen la Cosega (General Acha) y Winifreda.
No hace mucho tiempo unas veinte cooperativas eléctricas debatieron intensamente el panorama del sector y resolvieron elevar una nota conjunta a la Administración Provincial de Energía (APE) para dejar sentada una opinión única sobre la necesidad de aumentar o recomponer el cuadro tarifario. Los aumentos obtenidos no alcanzaron para resolver el problema, ni aún con los subsidios que les otorgó la provincia. Algunas cooperativas sospechan que el gobierno quiere evitar el costo político, frente a los usuarios, de alentar una nueva suba en las tarifas.

Los balances de las entidades no se han recompuesto frente al desfasaje que hubo durante dos años entre los costos de mantenimiento del servicio y las posibilidades reales de recaudación. La cuestión parece complicarse más aún por la crisis económica. Si bien muchas de las deudas están refinanciadas vía convenios, el stock de los pasivos continua creciendo peligrosamente.

No alcanzó.

El Gobierno de La Pampa autorizó el año pasado a las cooperativas eléctricas a subir las tarifas en un 10,56% a partir de junio para cubrir el aumento de los costos laborales. En esa misma oportunidad, se dio vía libre a otro incremento, esta vez del 7%, el cual se aplicó en enero para mejorar el tendido de redes. Aquella medida surgió como un ruego de la Federación Pampeana de Cooperativas (Fepamco) para que se fijaran nuevos precios máximos de venta de energía a usuarios finales. Aquel cuadro tarifario no permitió a las cooperativas prestatarias mejorar su rentabilidad pues la inflación y el aumento de los costos terminó devorándose el incremento.

En aquel momento, el gobierno también había anunciado subsidios para las cooperativas por un valor de dos millones de pesos anuales con el fin de emparchar los incrementos en el costo salarial y en los costos operativos. Si bien el beneficio sirvió a aquellas con demandas mensuales de energía inferiores a los 600 kWh, luego de un pedido gestionado a través de la Fepamco, hoy los pasivos de las entidades solidarias siguen creciendo y alcanzan al 12% del total que recaudará la APE durante el 2009. Es necesario sumar a esto que la inversión en redes está parada.

Hasta allí, el Gobierno subsidiaba exclusivamente al segmento de cooperativas con demandas de energía inferiores a 300 kWh, con un valor anual aproximado de 130 mil pesos. Después se sumó el subsidio para las medianas, con un valor total anual de 2 millones de pesos sobre el precio de compra de la energía eléctrica.

Emergencia.

Respecto del panorama económico de las cooperativas, puede decirse que, a juzgar por los balances del 2008, la situación se sigue deteriorando. La inflación es perjudicial para las empresas solidarias, pues, mientras los costos iban por el ascensor, la mejora en las tarifas iba por la escalera, siguiendo los datos del Indec.

La situación, como se aprecia en el cuadro anexo, la sufren las pequeñas y medianas cooperativas que están con márgenes de rentabilidad muy estrechos. Para colmo de males, el lunes pasado los trabajadores de Luz y Fuerza acordaron con el Gobierno Nacional mejoras salariales que difícilmente podrán pagar las cooperativas pampeanas.

Pero para algunos entendidos en el tema de la generación y el transporte, la emergencia por la que atraviesa el sistema eléctrico provincial no sólo alcanza a las cooperativas sino también a la APE por la falta de un Plan de Obras que no obedezca únicamente a designios políticos. Las cooperativas más chicas de La Pampa están necesitadas de un urgente auxilio financiero para resolver el atraso de sus tarifas a causa de la inflación.

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