Convulsiones en el MPN gubernamental

No hay tranquilidad en estos días. Hay remezones del despido de Walter Jonsson, y contradicciones en el proceso electoral del partido provincial. Aquí, algunas historias que circulan en el ambiente.

Como inexorable resultante de la convergencia de un tiempo electoral y del desgaste acelerado que suelen imprimir las crisis a las gestiones de gobierno, el MPN se agita entre convulsiones internas que sus rivales parecen estar dispuestos a aprovechar al máximo.

No hay tranquilidad en estos días en los cuarteles de la inteligencia gubernamental, ni tampoco entre las distintas fracciones en las que se divide la tan promocionada unidad partidaria. Es un contexto muy a tener en cuenta en estas horas de resolución de la primera interna tras el triunfo electoral del 2007.

La interna de este domingo, es cierto, no resuelve estas contradicciones. Pero su trámite breve y poco masivo permitió ilustrar cómo no se pudo resolver un intento de bajar candidatos para dejarlo solo a José Brillo, el hombre que la superestructura partidaria ha elegido como referente para los comicios del 28 de junio.

El intento se hizo promocionado por la diputada nacional Alicia Comelli, quien reunió a la gente de Brillo y a Enrique "Quique" Campos, en procura de establecer una negociación razonable para que el intendente de Junín de los Andes aceptara "bajarse" de su pre-candidatura.

La charla se hizo, según pudo confirmar este diario, pero las versiones que circulan sobre lo ocurrido allí indican que el pedido de Campos a cambio de resignar su postulación remitió directamente a una decisión del gobernador Jorge Sapag, y esto lo tornó inviable.

Ese pedido tuvo que ver con otra situación, previa a la reunión, que alteró los ánimos del gobierno. Fue la que produjo la "renuncia" de Walter Jonsson al ministerio de Desarrollo Social. Ese hueco, llenado transitoriamente por César Pérez, es motivo ahora de negociación en la interna del MPN.

A su vez, provocó una situación traumática, dada la relación estrecha que existe entre Jonsson y Felipe "Pipe" Sapag, hermano del Gobernador. El virtual "despido" de Jonsson no cayó bien en ese sector político-familiar, y hubo recriminaciones varias, algunas de ellas que sonaron fuerte tras los delgados muros de las oficinas privadas.

El tema parece destinado a no poder ser superado sin dejar heridas abiertas, si se tiene en cuenta por ejemplo que ha sido utilizado como excusa por los diputados "petroleros" –los referentes del gremialista Guillermo Pereyra en la Cámara- para dejar sentada sus diferencias con el titular del bloque, José Russo.

De hecho, el sector petrolero, que comenzó firmemente aliado a la gestión, está en proceso de retirada. Ya lo había anticipado Pereyra cuando en el acto convocado en la Vuelta de Obligado para demostrar el poder sindical tanto al gobierno como a las empresas del sector, enarboló un sorpresivo respaldo a una eventual candidatura del peronista y jefe de la CGT, Sergio Rodríguez.

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